La actriz española Ester Expósito y el príncipe Alberto II de Mónaco protagonizaron un confuso momento en la alfombra azul del Festival de Montecarlo.

Este malentendido ocurrió exactamente cuando los coordinadores enviaron a la española al área de fotografías mientras el soberano conversaba de espaldas con un productor francés.

Al quedarse parada esperando la fotografía oficial en medio de dicha charla privada, los gestos de descolocación de la actriz se volvieron virales en internet.

Los reporteros captaron el momento de confusión donde ella se encogió de hombros con una sonrisa resignada, desatando teorías sobre un presunto desaire de la realeza.

Para frenar las especulaciones de las redes sociales, Ester Expósito aclaró posteriormente ante la prensa internacional que todo se trató de una simple tontería.

Ester Expósito explicó que todo se trató de un malentendido

Aquella aclaración cobró sentido instantes después del incidente, cuando ambos posaron juntos con absoluta normalidad y sonrieron de frente ante los medios de comunicación.

Además de posar amigablemente para las cámaras, el jefe de Estado monegasco subió al escenario principal para entregarle formalmente el premio International Golden Nymph Award.

La entrega de la estatuilla dorada disipó cualquier rumor de tensión entre las celebridades, demostrando que todo transcurrió con tranquilidad durante la velada.

Los organizadores del evento televisivo confirmaron que el malentendido técnico se debió exclusivamente a la prisa logística por agilizar el paso de los invitados de honor.

Dicho desajuste en los accesos obligó al equipo de protocolo a pedir disculpas posteriores por alterar el orden de las fotografías de las estrellas internacionales.

La prensa europea destacó la madurez de la joven artista al manejar el momento incómodo con gracia frente a los constantes destellos de los fotógrafos.

Incluso los miembros de la familia real monegasca presentes aplaudieron su participación, borrando la mala impresión que el video de internet provocó durante las primeras horas.

De este modo, el malentendido quedó resuelto como un simple descuido de organización que no afectó la asistencia de Ester Expósito en Mónaco.

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