El Fiscal Federal de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el administrador de la DEA, Terrance C. Cole, presentaron una acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios.
¿El motivo? estar vinculados al Cártel de Sinaloa, en específico con “Los Chapitos”, grupo conformado por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
Las autoridades los señalaron de participar en una conspiración de narcotráfico y delitos relacionados con armas en colaboración de ese grupo criminal.
Esta acusación incluyó a las siguientes personas:
- Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa
- Enrique Inzunza Cázarez, senador por Morena
- Damaso Castro Zaavedra, exvicefiscal de Sinaloa
- Enrique Díaz Vega
- Marco Antonio Almanza Avilés
- Alberto Jorge Contreras Núñez
- Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa
- José Antonio Dionisio Hipólito
- Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán
- Juan Valenzuela Millán
Los fiscales acusaron a los implicados de usar sus cargos públicos para importar grandes cantidades de heroína, cocaína, fentanilo y metanfetamina a Estados Unidos a cambio de sobornos millonarios.
Además, la investigación reveló que Rocha Moya resulto electo gobernador de Sinaloa después de que el cártel intimidara y secuestrara a sus oponentes. Como pago, Rubén Rocha presuntamente prometió protección a los líderes del cártel y los dejó operar con toda libertad en el estado.
El gobernador de Sinaloa se defiende y rechaza los señalamientos en su contra
Luego de que se diera a conocer la acusación por parte de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, el gobernador de Sinaloa se defiende.
A través de una publicación en su cuenta de X, Rubén Rocha rechazó categóricamente las imputaciones formuladas en su contra, asegurando que no tienen fundamento.
También, dijo que se trataba de un ataque a su persona y al movimiento de la Cuarta Transformación.


