El Laboratorio de Innovación y Materiales Aplicados (LIMA) de la BUAP se ha consolidado como un puente entre la ciencia elemental y la aplicada.

En la celebración por el décimo aniversario del Laboratorio de Innovación y Materiales Aplicados, el vicerrector añadió que igualmente es un fiel reflejo de colaboración entre la triple hélice (academia-industria-gobierno), de transformación del conocimiento al servicio de la sociedad y con la formación de recursos humanos.

El Laboratorio de Innovación y Materiales Aplicados (LIMA) de la BUAP ha dado muestra de su visión estratégica, compromiso con la innovación y el desarrollo tecnológico, por lo que se ha consolidado como un puente entre la ciencia elemental y la aplicada, refirió Ygnacio Martínez Laguna, vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado.

Jorge Raúl Cerna Cortez, coordinador del LIMA y subdirector de la Dirección de Innovación y Transferencia de Conocimiento (DITCo), recordó que se fundó con el nombre de Centro Avanzado de Pruebas Analíticas No Destructivas, en alianza con Volkswagen de México. Con el tiempo atendió proyectos de otros rubros, por lo que cambió su nombre a Laboratorio de Innovación y Materiales Aplicados y en 2024 se integró al DITCo.

Cerna Cortez informó de la generación de 13 artículos, cinco capítulos de libro, seis solicitudes de patente y dos patentes otorgadas; 21 tesis (14 de licenciatura, seis de maestría y una de doctorado), más de mil 635 servicios especializados y atención a 40 empresas e instituciones.

Como parte de las actividades, se impartieron seis conferencias y se realizó una mesa de diálogo con expertos. 

Asistieron también David Pinto Avendaño, titular del DITCo; José Pablo Ríos Camacho, gerente del Laboratorio de Polímeros de Volkswagen de México y Gabriela Esquina Arenas, encargada técnica de LIMA, quien compartió una reseña histórica de este espacio.

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