La familia de Wendy Hellem Sando acusó al Poder Judicial del Estado de Puebla de retrasar la justicia en el caso de la mujer peruana víctima de feminicidio, ocurrido en el municipio de Cuautlancingo durante 2022.

Lo anterior, luego que este 26 de mayo se aplazó de nueva cuenta una audiencia relacionada con el proceso judicial contra Darío N., señalado por la desaparición y feminicidio de la víctima.

De acuerdo con los familiares, la diligencia estaba programada para este martes en el Tribunal de Enjuiciamiento ubicado en Camino al Batán, al sur de la capital.

Sin embargo, recibieron una notificación en la que les informaron que sería reprogramada hasta el próximo 15 de julio debido a la carga laboral del tribunal.

Los deudos señalaron que es la segunda ocasión en que dicha diligencia se difiere.

Además, acusaron que mientras el proceso por desaparición avanza a cuentagotas, el de feminicidio está detenido desde enero.

Jessica, hermana de Wendy Hellem, reprochó que han pasado casi cuatro años desde el crimen y todavía no existe una resolución judicial contra el responsable.

También recordó que tres menores quedaron en la orfandad. Por ello, pidió que las autoridades agilicen el caso y eviten revictimizar a los deudos.

Wendy Hellem desapareció luego de inaugurar un nuevo salón de belleza; familia acusa al Poder Judicial por retrasar el caso

Wendy Hellem Sandon tenía 33 años de edad, era originaria de Perú y trabajaba en el sector de la belleza. Un día antes de desaparecer inauguró un nuevo salón.

Según las investigaciones, previamente se separó de Darío N., debido a problemas de violencia familiar.

A pesar de ello, el hombre todavía podía acudir al domicilio para visitar a la hija que ambos tenían.

El 16 de diciembre de 2022 Wendy Hellem fue reportada como desaparecida.

Días después, autoridades detuvieron a Darío N., luego de que presuntamente fuera captado por cámaras de seguridad mientras sacaba bolsas negras de la vivienda de la víctima en Cuautlancingo.

Posteriormente, restos humanos fueron localizados en Apizaco, Tlaxcala. Más tarde, autoridades confirmaron que pertenecían a Wendy Hellem Sandon.

Los familiares también revelaron que, pese al tiempo, las consecuencias psicológicas para una de las niñas son evidentes.

Según relataron, la pequeña recuerda que “un monstruo” llegó al domicilio y agredió a su madre antes de llevársela.

Además, recordaron que el acusado presuntamente utilizó la camioneta que Wendy había comprado semanas antes para trasladar el cuerpo.

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Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.