Una mujer identificada como Ángeles R. denunció negligencia, malos tratos y condiciones insalubres en la clínica privada Casa de Salud, ubicada en la colonia La Paz de Puebla capital.
Este lugar da servicio subrogado para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en pacientes psiquiátricos.
La inconforme relató que hace un mes intentó atentar contra su vida y fue trasladada desde el hospital La Margarita a dicha institución. Ahí permaneció durante 20 días.
Durante ese tiempo aseguró haber sido víctima de violencia física, omisiones médicas y prácticas que calificó como inhumanas.
Lo que encontré fue lo contrario: condiciones insalubres y un trato profundamente deshumanizante hacia las pacientes del sector salud”, narró.
Entre las irregularidades señaló el uso de la fuerza y amarres como castigos. Así como actitudes burlonas por parte de enfermeras y la presencia de plagas de piojos.
También describió que cuentan con colchones deteriorados, utensilios antihigiénicos y que los alimentos son servidos en platos insalubres.
Casa de Salud es negligente con pacientes del IMSS en Puebla
Agregó que de hecho, existía una marcada diferencia entre las pacientes atendidas por el IMSS y quienes pagaban la modalidad “premium”.
En su testimonio mencionó omisiones médicas graves. Tal es el caso de una compañera que, afirmó, presentó obstrucción intestinal durante siete días sin recibir atención oportuna.
Narró que la paciente fue trasladada únicamente después de que el grupo exigió su valoración.
Ángeles R. aseguró que muchas mujeres ingresan en estado de vulnerabilidad emocional y son tratadas “con desprecio”.
Subrayó que su denuncia “no busca generar lástima, sino alzar la voz por un trato digno en materia de salud mental”.
La afectada presentó una queja dirigida al director general del IMSS, Zoé Robledo, y a la delegada en Puebla, María Magdalena Tinajero.
En el documento citó los artículos 1, 4 y 123 de la Constitución, la Ley General de Salud y la Ley del Seguro Social. Así como la Norma Oficial Mexicana NOM-025-SSA2-2014 como fundamento de su reclamo.
Detalló que el personal no se identifica al momento del ingreso y no se informa sobre los horarios de las terapias.
Crisis son contenidas por personal de seguridad y no por especialistas
En cuanto a las crisis, especificó que son contenidas por elementos de seguridad en lugar de especialistas. Además, las restricciones de movilidad “eran aplicadas como castigo y no para prevenir autolesiones”.
Explicó que las habitaciones destinadas a derechohabientes del IMSS alojan hasta cuatro personas. Tienen colchones de más de diez años de uso y cobijas que no se cambian.
También denunció amenazas de ser encerradas con pacientes consideradas de “mayor problemática” como forma de sanción.
Después de mi fallido intento de atentar contra mí, acudí a buscar ayuda junto con mi familiar y confié en que recibiría al menos un tratamiento que no empeorara mi depresión. Nunca esperé recibir un trato tan inhumano y denigrante”, expresó.
Finalmente, pidió que el IMSS investigue las condiciones de la clínica, contacte a pacientes y familiares para documentar más casos y adopte medidas urgentes.
La salud mental no se trata de lujos, sino de humanidad hacia las pacientes”, concluyó.



