La recepcionista de un gimnasio ubicado en San Sebastián de Aparicio, al norte de la ciudad de Puebla, robó más de 80 mil pesos.

De acuerdo con el propietario del lugar, durante varios meses manipuló el sistema de pagos para quedarse con el dinero sin que los ingresos se reflejaran en los cortes de caja.

En entrevista para Ambas Manos, el dueño relató que Sandra ingresó a laborar en septiembre de 2024. Fue recomendada por la recepcionista anterior y, en un inicio, se mostró amable y atenta.

Sin embargo, con el paso del tiempo, comenzó a adoptar comportamientos inusuales. Por ejemplo, recibía visitas durante su horario laboral o salía a fumar, actividades que no estaban permitidas en las instalaciones.

Fue hasta la tarde de ayer, 28 de abril, cuando el agraviado se percató de una situación anómala.

Nos dimos cuenta en las cámaras que hacía movimientos raros con los socios a los cuales no les entregaba ticket de pago”, explicó el dueño.

Así descubrió que Sandra usaba un perfil apócrifo para registrar cobros, mismos que no se reflejaban en el corte.

Luego de una revisión detallada al sistema, el afectado constató que estas irregularidades se cometían desde octubre de 2024.

Al realizar un balance de las operaciones manipuladas por la extrabajadora, concluyó que se habían sustraído más de 80 mil pesos de forma sistemática.

El propietario confrontó a la mujer el mismo día, pidiéndole una explicación sobre cómo pensaba devolverle el dinero.

Le dije: ‘Dame mi dinero o dime cómo me vas a pagar’. Ahí afuera ya está la patrulla”. Sin embargo, según el testimonio, Sandra contestó de forma indiferente: “Pues ya qué, que me lleven”, lo que llevó al dueño a tomar la decisión de despedirla de manera inmediata.

Este tipo de gente, ¿apoco crees que me va a regresar mi dinero? Obvio no”, expresó con resignación.

En un video que el afectado compartió con Ambas Manos, se puede observar a la mujer guardar dinero de la caja registradora entre sus pertenencias.

Incluso en otro fragmento, visiblemente molesta, pero sin negarlo, escribe en una hoja de libreta su nombre y firma. Así como una declaración donde acepta su responsabilidad en el robo.

La víctima comenta que la mujer se mantuvo irreverente en todo momento, repitiendo que no tenía con qué pagar. Calcula que hubo meses en que Sandra se llevó hasta 5 mil pesos por semana.

La hoy extrabajadora es de cabello abundante y chino; tiene una edad aproximada de entre 25 y 30 años. Con la difusión de lo sucedido, el dueño busca alertar a otras personas y negocios sobre su forma de operar.

Finalmente, destacó que fue gracias a las cámaras de seguridad, que pudo detectar el abuso de confianza.

Plaza San diego
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Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.