El Día Mundial de las Ballenas y los Delfines celebra a dos de los animales más inteligentes del planeta. También, recuerda por qué protegerlos sigue siendo una prioridad.

Las ballenas azules tienen el récord del animal más grande que ha existido en la Tierra, superando incluso el tamaño de cualquier dinosaurio conocido.

Los delfines tampoco pasan desapercibidos, pues investigaciones demostraron que utilizan silbidos únicos para identificarse, como si cada uno tuviera su propio nombre.

Otra de sus habilidades más sorprendentes consiste en dormir con solo un hemisferio del cerebro mientras el otro permanece alerta para respirar.

Estas características han convertido a los cetáceos en protagonistas de numerosas investigaciones sobre inteligencia, comunicación y comportamiento animal.

La fecha también busca recordar que estas especies desempeñan un papel esencial para mantener el equilibrio de los océanos.

Su presencia favorece el movimiento de nutrientes y contribuye al desarrollo del fitoplancton, organismo responsable de producir gran parte del oxígeno del planeta.

Día Mundial de las Ballenas y los Delfines nació por una decisión histórica

La conmemoración del Día Mundial de las Ballenas y los Delfines se realiza cada 23 de julio. Se eligió porque en esa misma fecha, pero de 1982 se aprobó una moratoria internacional contra la caza comercial de ballenas.

La medida se adoptó por la Comisión Ballenera Internacional y entró en vigor cuatro años después para reducir la captura indiscriminada de estos animales.

Con el paso del tiempo, la celebración amplió su mensaje para incluir también a los delfines y promover la conservación de todos los cetáceos.

Aunque la caza comercial disminuyó considerablemente, las amenazas para estas especies siguen presentes.

Las redes de pesca, la contaminación por plásticos, el ruido submarino y las colisiones con embarcaciones afectan la supervivencia de estos animales cada año.

El cambio climático también modifica las rutas migratorias y reduce la disponibilidad de alimento para diversas poblaciones de ballenas y delfines.

Por esa razón, especialistas insisten en proteger los océanos, reducir la contaminación y fomentar un turismo responsable. Esto permitirá admirar a estos gigantes sin alterar su comportamiento.

7 datos curiosos sobre estos animales

Aunque estos cetáceos son famosos en todo el mundo, hay datos sobre ellos que sorprenden hasta a los científicos.

1. El corazón de una ballena azul puede pesar más de 180 kilos. Es tan grande que sus arterias principales tienen un diámetro similar al de una llanta de automóvil.

2. Los delfines pueden reconocerse frente a un espejo. Esta capacidad es considerada una señal de autoconciencia y solo se ha observado en unas cuantas especies animales.

3. Duermen con solo la mitad del cerebro. Mientras un hemisferio descansa, el otro permanece despierto para controlar la respiración y mantenerse alerta.

4. Las ballenas ayudan a producir oxígeno. Sus movimientos y desechos enriquecen el océano con nutrientes que favorecen el crecimiento del fitoplancton.

5. Algunas ballenas cantan durante horas. Sus vocalizaciones pueden recorrer cientos de kilómetros bajo el agua para comunicarse con otros ejemplares.

6. Los delfines usan herramientas. En algunas zonas colocan esponjas marinas sobre su hocico para protegerse mientras buscan alimento en el fondo.

7. También ayudan a combatir el cambio climático. Cada ballena almacena grandes cantidades de carbono durante su vida, contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas marinos.

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