Cada 24 de junio en diferentes partes del mundo, se celebra una tradición religiosa con mucha historia: el Día de San Juan Bautista.
La fecha conmemora el nacimiento del profeta que, según el Evangelio tal como lo dicta el cristianismo, bautizó a Jesús.
En la víspera de la fiesta, conocida como la Noche de San Juan, miles de personas alrededor del mundo realizan rituales que funcionan características religiosas y paganas.
Se le asocia principalmente a rituales paganos relacionados con el solsticio de verano en el hemisferio norte.
Se trata de un momento en que las antiguas culturas encendían hogueras para pedir buenas cosechas y protección.
Es por ello que en estos rituales también resalta el uso del fuego o fogatas como símbolo de renovación espiritual y con el propio ser.
Con el tiempo y con la llegada del cristianismo, la fecha se transformó y se adaptó para coincidir con el nacimiento de San Juan Bautista.
Según la historia, San Juan Bautista fue un profeta que predicó el arrepentimiento y bautizó a Jesús en el río Jordán.
La fecha de su nacimiento, que anunció el ángel Gabriel a su padre Zacarías, se considera un milagro.
En estos temas, su figura también es relevante para en otras religiones alrededor del mundo, como el judaísmo y el islam.
El Día de San Juan, una de las festividades más populares del mundo
En países como España, se celebra la Noche de San Juan y es considerada una de las festividades más populares del calendario mundial.
Al menos 300 ciudades y pueblos consideran esta fecha como un día festivo local. Tal es el caso de Cataluña, Valencia o Galicia, donde se realizan rituales.
Por ejemplo, las personas suelen saltar sobre hogueras, bañarse en el mar a medianoche o saltar nueve olas. Lo que representa un símbolo de purificación, salud y fortuna.
Por otro lado, y según las personas que celebran la festividad, también es común escribir deseos en papel y arrojarlos al fuego.


