Por un nuevo comienzo en la SSC
Soberbia, falta de liderazgo y desconocimiento, fueron las causas principales que provocaron la salida de Fernando Rosales al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Desde su llegada al cargo en octubre de 2204, el ahora ex funcionario municipal “miró” por debajo de su hombro a los policías municipales.
De acuerdo con versiones de los uniformados, Fernando Rosales Solís no se prestó al diálogo ni a tomar en cuenta las opiniones de sus subordinados.
Se apoyó en unos cuantos, principalmente en Gustavo Alonso, subsecretario de la SSC, quien también maltrataba a los policías. Además fue acusado de violentar a su esposa.
La actuación de Rosales vino a desbordar los ánimos en la dependencia municipal que ya estaban casi rotos en el trienio pasado con Consuelo Cruz.
Para dimensionar la manera de conducirse de Fernando Rosales, aquí un ejemplo contado por algunos policías motorizados. Si en algún evento oficial o pase de lista lograban acercarse al secretario para externar alguna inquietud, éste se negaba. El argumento era que había una “línea de mando” o protocolos a seguir.
En otras palabras, cerrazón al diálogo pese a tratarse de temas de interés de la dependencia bajo su mando.
Si a esto le sumamos de la falta de conocimiento pleno de estrategias, los resultados entonces se notan de inmediato en materia de seguridad pública.
La salida de Fernando Rosales estaba cantada desde que impuso un escudo con los policías producto de su arrogancia. En lugar de ganarse su confianza y trabajar unidos, hizo lo contrario.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana requiere de un nuevo rumbo inmediato por el bien de la ciudad.
Por el momento, la dirección interina al parecer marcha por buen camino.
Ojala y mejoren los resultados ahora con la llegada de un militar como es el Coronel de Infantería Diplomado del Estado Mayor, Félix Pallares.
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@Marcomironc

