Un nuevo episodio atribuido al tirador de la Atlixcáyotl comenzó a circular entre habitantes de Lomas de Angelópolis; con este ya serían 10 suceso recientes que han preocupado a las autoridades y ciudadanos. Sin embargo, la falta de denuncias y de datos precisos impide avances.
De acuerdo con información obtenida por Ambas Manos, la agresión habría ocurrido sobre la Vía Atlixcáyotl, entre La Vista Country Club y el Periférico Ecológico.
Los ocupantes de una unidad señalaron que escucharon un fuerte impacto mientras avanzaban por la zona durante la noche del miércoles 10 de junio.
La versión se difundió en grupos vecinales de WhatsApp, donde dijeron que la bala entró por la puerta trasera y terminó en una de las llantas.
Al preguntar con fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) si tenían conocimiento del hecho, la respuesta fue que no.
Y es que como ocurre en la mayoría de los casos, la gente solo lo expone en redes sociales, pero no ante una autoridad.
Que los afectados no cooperen de esa manera, no ayuda mucho a que se avance en las indagatorias.
Es por eso que hasta ahora solo cuatro situaciones se han podido sustentar.
Fiscalía tiene cuatro carpetas de investigación por el tirador de la Atlixcáyotl
La Fiscalía General del Estado (FGE) ya informó que abrió cuatro carpetas de oficio, derivadas de acontecimientos que sí lograron acreditarse.
Tres expedientes corresponden al delito de daño en propiedad ajena por impactos de proyectil en automóviles.
El cuarto fue iniciado por lesiones, luego de que un repartidor resultara herido en el tobillo mientras circulaba en motocicleta por esta vialidad.
Lamentablemente, gran parte de los señalamientos no han podido verificarse.
Uno de los ejemplos más recientes corresponde al propietario de un Mustang modelo 1974.
El hombre aseguró que cuando manejaba la tarde del 9 de junio, escuchó un fuerte estruendo al pasar a la altura del Complejo Cultural Universitario.
Según su relato, inicialmente creyó que se trataba de una piedra o de algún sonido propio del vehículo.
Fue hasta llegar a su destino cuando descubrió una perforación aparentemente causada por un balazo que dio cerca del tanque de combustible.
Después de que la historia se hizo pública, personal de la SSP estableció contacto con el conductor.
No obstante, la revisión de cámaras de videovigilancia no permitió ubicar el trayecto descrito ni los horarios referidos por el automovilista.
Las fuentes consultadas aclararon que esta situación no significa que el incidente sea falso.
Sin embargo, las inconsistencias dificultan reconstruir la secuencia de acontecimientos y fortalecer las líneas de trabajo.


Tanto la Fiscalía como la SSP coincidieron en que la colaboración de la ciudadanía representa un elemento fundamental para avanzar en el esclarecimiento de estos ataques.
Aunque el Ministerio Público puede iniciar actuaciones por cuenta propia, la voz de las víctimas permite obtener testimonios, ubicaciones exactas y otros indicios relevantes.
En caso de identificar a un probable responsable, la existencia de pruebas sólidas permitirá que se haga justicia.
Por esa razón, las dependencias insistieron en que presentar una denuncia no constituye una pérdida de tiempo, sino una herramienta indispensable.
La FGE detalló que, en los expedientes abiertos fueron recuperados indicios balísticos y diversos registros videográficos que permanecen bajo estudio.
Peritos, agentes investigadores y especialistas realizaron recorridos de reconocimiento, inspecciones en distintos puntos del corredor vial y entrevistas.
Además, obtuvieron grabaciones de sistemas de vigilancia públicos y privados para robustecer las acciones.
Asimismo, exhortó a la población a compartir cualquier dato y garantizó confidencialidad para quienes decidan colaborar.
Por separado, la SSP recalcó que los episodios difundidos recientemente carecen, hasta el momento, de una denuncia ministerial.
Pese a ello, elementos estatales y municipales mantienen patrullajes, monitoreo y acciones preventivas en distintos puntos de la Vía Atlixcáyotl.
Los antecedentes de estas agresiones se remontan a 2022 y suman tres muertes.
Los primeros señalamientos apuntaban al uso de balines o postas.
Con el paso del tiempo, la peligrosidad aumentó. Actualmente, se contempla que el tirador usa un arma de fuego calibre 9 milímetros.

