La Ley Malena busca castigar la violencia ácida en la Ciudad de México. La iniciativa se presentó el martes 31 de enero por la diputada de Morena, Marcela Fuente, ante el Congreso local, de acuerdo con El País. 

Llamada así en honor a la saxofonista María Elena Ríos, la Ley Malena tiene como objetivo tipificar los ataques con ácido como intento de feminicidio.

María Elena Ríos fue víctima de un ataque con ácido en 2019. El presunto autor intelectual fue el exdiputado priista Juan Antonio Vera Carrizales. 

Desde entonces la joven activista ha emprendido una lucha para buscar justicia por ella y todas las mujeres víctimas de la violencia ácida. 

La iniciativa plantea reformas al Código Penal y la Ley de Víctimas de la CDMX. Para que las agresiones con ácido y otras sustancias corrosivas se consideren como tentativa de feminicidio.

Las sustancias incluyen álcalis, sustancias químicas, corrosivas, cáusticas, irritantes, tóxicas, inflamables, líquidos a altas temperaturas o cualquier otra que provoque lesiones internas, externas o ambas.

Asimismo, añadir el concepto de “violencia ácida” a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en la capital del país.

Durante la sesión a la que tuvo acceso El País, Marcela Fuente señaló que:

No solo se deben de penalizar las conductas que culminan con su muerte, como es el feminicidio, sino también aquellas que provocan alteraciones en su salud y daños permanentes a su integridad”.

Ley Malena busca castigar la violencia ácida con penas de hasta 30 años de prisión

Actualmente, los atentados de este tipo son agravantes del delito de lesiones. De entrar en vigor la Ley Malena, los responsables podrían recibir entre ocho y 12 años de prisión. 

En caso de que se considere intento de feminicidio o si atenta contra la autonomía de las víctimas, podría alcanzar penas de hasta 30 años. 

Esto incluye “la resección total o parcial en las mamas, alteración en el aparato genital, afectaciones en las funciones de la reproducción sexual”. Así como otros daños en extremidades o que alteren los sentidos como la vista o el habla. 

En la mayoría de los casos, las agresiones con ácido las realizan hombres para desfigurar a la víctima. Causando daños irreversibles, afectaciones a la salud física y mental, así como algún tipo de discapacidad a las víctimas. 

En el caso de las autoridades, estarán obligadas a brindar medidas de protección “para salvaguardar la integridad física y psicológica de la víctima”. Garantizando el acceso a “una atención médica y psicológica integral”.