La industria automotriz mexicana se enfrenta a nuevos retos, pero ¿cómo responde ante la imposición de aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos (EE. UU.)?
En entrevista con Ambas Manos, Víctor Cota, presidente del Clúster Automotriz Puebla-Tlaxcala aclaró el panorama sobre las afectaciones o áreas de oportunidad como resultado de la aplicación de estas tarifas.
De acuerdo con el experto, México es el principal exportador de autos a Estados Unidos. Tan solo el año pasado, se exportaron 4 millones de vehículos.
Asimismo, es el principal exportador de partes y refacciones automotrices utilizadas por los vecinos de la frontera norte.
La imposición de tarifas del 25% por parte del gobierno estadounidense es importante. Esto tomando en cuenta que el 80% de las exportaciones de Puebla provienen de la industria automotriz.
Víctor Cota resaltó que el 40% del Producto Interno Bruto del estado tiene su origen en este sector productivo.
Aunque los aranceles representan un problema para la exportación de autos fabricados en México, también existe un área de oportunidad que puede aprovecharse.
El 40% de los componentes y partes automotrices que se utilizan para el ensamble de vehículos en el país son de origen estadounidense. Esto gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Eso va a hacer que a México se le hagan los cargos tarifarios conforme al contenido americano y esto podría hacer que tengamos una ventaja proporcional. Es bueno porque harán que los vehículos que se manufacturan aquí en México puedan reducir el costo de la tarifa”.
Al final, los aranceles afectarán directamente a los consumidores de automóviles, quienes terminarán pagándolos como parte del costo total.
Por otro lado, mencionó que la industria automotriz mexicana será competitiva ante el mundo. No obstante, perderá competitividad en EE. UU. debido a que el presidente Donald Trump promueve la compra de vehículos hechos en su país.
Al momento, no se han aplicado aranceles a las refacciones exportadas, pero el tema aún se encuentra en revisión.
La industria automotriz mexicana y la imposición de aranceles, un área de oportunidad
Víctor Cota opina que el gobierno federal está “haciendo la tarea” conforme al acuerdo establecido con Estados Unidos. Las tarifas arancelarias son parte de una negociación para combatir el tráfico de fentanilo y la migración.
Además, resaltó que la relación entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y Donald Trump ha dado resultados.
Esperamos que las expectativas del gobierno federal se logren y México tenga una situación preferencial al resto del mundo”.
Acotó que el gobierno mexicano debe aprovechar esta coyuntura y explorar las áreas de oportunidad para resultar beneficiado.
Ante la guerra arancelaria que enfrentan EE. UU. y China, México podría ser el próximo reemplazo de esta relación. Y así, convertirse en el principal socio comercial de los estadounidenses.
Gran parte de los productos que se comercializan en la unión americana se fabrican en países de origen asiático.
En caso de romperse la colaboración, la industria textil de México (y hasta Puebla) podría asumirse como el principal proveedor.
Puebla es un gran centro de manufactura textil que tiene que aprovechar este momento para poder surtir y compensar esos huecos que van a dejar las grandes compañías extranjeras”.
Asimismo, existe la oportunidad de que grandes marcas de ropa y calzado así como compañías de telefonía, electrónicos y más, monten plantas de manufactura en nuestro país que se adapten a las necesidades de consumo de EE. UU.
Finalmente, señaló que este es el momento indicado para que los empresarios nacionales comiencen a atraer la inversión extranjera.
Hay que juntar voluntades para impulsar una política y una estrategia a nivel nacional para que esto se consolide y sea el resurgir de la industria y de México como nación (…) hay teorías dicen que si México aprovecha esta coyuntura se está perfilando para ser una de las cinco potencias mundiales en los próximos 20 años”.
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