Autoridades ministeriales ya capturaron a Roberto Carlos N., señalado como el presunto feminicida de Carolina Rodríguez Salamanca en la colonia Diez de Mayo de Puebla capital.

De acuerdo con familiares de la víctima, la detención ocurrió la tarde del lunes 13 de julio, cerca de la vivienda de su mamá.

Luego del aseguramiento, el hombre quedó a disposición de un juez de control, quien determinará su situación jurídica.

Todo el proceso se sustenta dentro de la carpeta FGEP/EAT/FEIDVGCM/FEMI-1/000904/2026 de la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Genero Contra las Mujeres.

Roberto Carlos N. es señalado como presunto responsable del delito de feminicidio en agravio de Carolina, de 36 años de edad. La víctima dejó en la orfandad a dos hijas de 10 y 12 años.

La familia de Carolina buscaba al feminicida horas antes de su captura

La detención ocurrió apenas unas horas después de que los familiares de Carolina solicitaran ayuda para localizar al presunto responsable.

En entrevista con Ambas Manos, Pedro Antonio, su hermano, dijo que el sospechoso mantenía una relación sentimental con Carolina desde hacía poco más de un año.

Que así como tuvo los pantalones para quitarle la vida a mi hermana, también los tenga para enfrentar las consecuencias. Que pague lo que tenga que pagar. Yo se lo dejo a Dios y a la justicia”, expresó.

Mientras el hombre permanecía prófugo, la familia difundió fotografías con la esperanza de que alguien aportara información que permitiera ubicarlo.

Pedro relató que Carolina trabajaba como cocinera en una fonda cercana al Infonavit La Rosa y era madre de dos niñas que permanecen bajo el cuidado de sus abuelos.

También contó que vecinos y personas cercanas les advirtieron en varias ocasiones que Roberto Carlos la empujaba y la golpeaba, pero ella siempre lo negó.

Incluso recordó que el hoy detenido vivió durante un tiempo en casa de sus padres, mismos que decidieron echarlo.

Esto después de que encontraron pequeñas bolsas de plástico que, aparentemente, utilizaba para consumir droga.

El día del crimen, mientras atendía su puesto de frutas y verduras en el mercado La Acocota, Pedro recibió mensajes desde el teléfono de su hermana.

Primero le pidió ayuda para que fuera por ella. Minutos después llegó un WhatsApp que jamás olvidará: “Ya estoy muerta”.

Pedro sospecha que ese último texto fue escrito por el propio agresor con la intención de que encontraran el cadáver.

El feminicidio sucedió el 12 de julio en una vivienda ubicada sobre la calle María Esther Zuno de Echeverría, en la colonia Diez de Mayo.

Cuando el padre y hermano de Carolin llegaron a la vecindad nadie respondió a sus llamados.

Con autorización del propietario del inmueble y el apoyo de algunos compañeros de Pedro, rompieron el candado para ingresar al departamento.

Ahí la hallaron recostada sobre una cama, con una cuerda alrededor del cuello.

Paramédicos de Protección Civil únicamente confirmaron que ya no presentaba signos vitales.

El diagnóstico preliminar estableció que murió por asfixia traumática por estrangulamiento.

Plaza San diego
ambas manos

Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.