Raúl Martínez, militar originario de Villa Ávila Camacho “La Ceiba”, en el municipio de Xicotepec, murió mientras se encontraba desplegado en Baja California.
Hasta el momento no se han dado a conocer las circunstancias exactas de su fallecimiento, únicamente se informó que perdió la vida en cumplimiento de su deber.
Sus restos fueron trasladados desde aquella entidad, hasta la Sierra Norte de Puebla para que familiares y amigos pudieran despedirlo.
La tarde del pasado 17 de mayo, habitantes de La Ceiba acompañaron el último adiós del uniformado en medio de un ambiente de consternación.
También llegó personal del Ejército Mexicano, quienes llevaron el ataúd hasta su domicilio.
Posteriormente los elementos castrenses realizaron un homenaje con honores fúnebres y el tradicional toque de silencio de la banda de guerra.
Además, sus compañeros montaron guardias alrededor del féretro y entregaron una bandera de México a los deudos. Ello como parte del protocolo para reconocer su servicio a la patria.
Sus seres queridos colocaron flores, fotografías, algunas pertenencias y hasta una cerveza junto al altar donde fue velado para posteriormente sepultarlo en el panteón de la comunidad.
El caso causó conmoción entre habitantes de Xicotepec y también la gente que coincidió con él en las fuerzas armadas.
Ellos lamentaron la muerte del soldado y enviaron mensajes de solidaridad a quienes enfrentan su perdida.
Descansa en paz camarada, fue un orgullo trabajar contigo como compañero y amigo”, escribió uno de sus conocidos.
Solamente un hasta pronto. Los que te conocimos de niño y jugamos contigo creo que siempre vivirás en nuestras memorias”, dijo uno de sus vecinos.
También hubo personas que señalaron los riesgos que enfrentan diariamente elementos del Ejército, Marina y Guardia Nacional al combatir a grupos delictivos en distintas partes del país.

