La tranquilidad se empieza a reflejar en las calles de la comunidad de Villa Ávila Camacho mejor conocida como La Ceiba de Xicotepec de Juárez, una de las zonas donde la tormenta tropical Jerry causó mayores estragos.

El agua arrastró con lo que estaba a su paso: viviendas, animales, muebles y demás pertenencias que hoy los pobladores buscan recuperar.

En bolsas negras se observan pertenencias que se mojaron durante inundaciones. credit: Ambas Manos

El termómetro nos recibió con 35 grados centígrados. El calor húmedo se siente a cada paso que damos sobre las calles principales, las cuáles hoy lucen completamente limpias, sin rastros de lodo.

Hace 17 días la lluvia desbordó el río aledaño a la zona y el agua alcanzó los casi 1.50 centímetros de altura. Pese al apoyo recibido, las personas siguen buscando apoyo, alguna despensa, ropa que puedan ocupar en su día a día o algún alimento que llevarse a la boca y compartir con la familia.

El agua estuvo a punto de llevarse a Angelina y a sus hijos de 1 y 3 años

Angelina junto con sus dos pequeños, uno de 1 año y su hija de 3, estuvieron a punto de ser llevados por el agua. Su casa se encuentra a unos metros de un barranco y desde la madrugada del viernes 10 de octubre el agua crecía y empezó a meterse a su casa.

Su esposo tomó a sus hijos y se los llevó en su motocicleta para ponerlos a salvo. Sin embargo, al regresar por Angelina la encontró agarrada a un poste porque en esos instantes el río se desbordó y el agua le cubría hasta la cabeza.

Sentí que me iba, fue Dios quien me dio fuerza para aguantar y agarrarme fuerte del poste…lo único que pensaba en ese momento era saber cómo estaban mis bebés, mi miedo es que fueran arrastrados por el agua que nunca la habíamos visto así”.

Fue necesario que familiares de Angelina llegaran al lugar para ayudarla a ella y a su esposo salir. Todos permanecieron en el centro de La Ceiba, en lo que amanecía y llegaba el apoyo.

Con muletas, doña Trinidad logró salir del agua; su casa se destruyó

Doña Trinidad junto con su esposo, nueras y nietos hoy está en el refugio temporal ubicado en la escuela Francisco Munguía. Sin embargo, sentada en su silla relata que por poco no vive para contarla, la lluvia acabó con su patrimonio de toda una vida.

Ella relata que se fue a dormir a las 21:00 horas como de costumbre con la lluvia que se presentaba en la Sierra Norte. Sin embargo, cuando una de sus nueras la despertó, el agua ya estaba ingresando en las viviendas, incluso le tapaba los pies. De inmediato se levantó y con muletas por una lesión en la rodilla caminó como pudo.

Todo fue en cinco minutos. Cuando salí, el agua ya se estaba llevando mis animalitos, tres totolas, un marranito que ocuparíamos para la fiesta de mi nieto, mis gallinas, su corral, mi casita que nos costó trabajo levantar se lo llevó la lluvia. Hoy no tengo nada”, narró a Ambas Manos.

Doña Trinidad vive en uno de los salones habilitados en el refugio temporal donde recibe atención médica y tres comidas al día. También tiene un catre que es su cama, pero la tristeza la embarga al saber que su casa está destruida.

La tranquilidad se empieza a reflejar en las calles de la comunidad de Villa Ávila Camacho mejor conocida como La Ceiba de Xicotepec de Juárez, una de las zonas donde la tormenta tropical Jerry causó mayores estragos.
Calles con afectaciones en La Ceiba tras los deslaves y las inundaciones. credit: Ambas Manos

No sabe cómo la va a levantar y su esposo, quien va todos los días trata de rescatar lo poco que se puede.

La gente de La Ceiba poco a poco se levanta de la situación, sabe que es cuestión de meses. Pide apoyo, las despensas llegan a diversos lugares, principalmente a las parroquias y de ahí se distribuye sin ningún lucro.

Lo doloroso para las personas es no saber en qué tiempo nuevamente podrán tener su casa, la cuál construyeron a base de esfuerzos.

Plaza San diego