Este 27 de abril se conmemora el Día del Código Morse, un medio de comunicación que utiliza impulsos eléctricos para trasmitir mensajes. Está formado por puntos, rayas y espacios que al combinarse forman palabras, números y símbolos.
Este sistema emplea un pulsador o sensor que activa un circuito eléctrico, lo que genera que cada símbolo viaje atreves de un cable telegráfico.
El primer Código Morse se trasmitió el 1 de mayo de 1844, cuando su inventor Samuel Morse difundió la noticia de que Henry Clay, senador de los Estados Unidos, era candidato a la presidencia del país.
Esta información viajó desde Baltimore, donde tenía lugar la Convención del partido Republicano, hasta Washington (a 60 kilómetros de distancia).
Sin embargo, la popularidad de este sistema llegó el 24 de mayo de ese mismo año, cuando transmitió desde Washington D.C hasta Baltimore la frase bíblica: “What hath God wrought”. En español se traduce como “lo que Dios ha creado”.
A finales del siglo XIX, el Código Morse se convirtió en el medio de comunicación más efectivo de la época. Fue adoptado por la aviación y la marina para trasmitir información estratégica y señales de auxilio durante la guerra.
En 1912, el trasatlántico Titanic usó este sistema para enviar un mensaje de socorro que salvó a cientos de personas.
También en 1966, el piloto del ejército de los Estados Unidos, Jeremiah Denton, envió un mensaje para informar sobre su situación como prisionero de guerra. Por medio del parpadeo de sus ojos, trasmitió la palabra: tortura.
Este sistema ha mostrado su versatilidad para acoplarse a distintos medios como sonidos, luces, movimientos y vibraciones.
Actualmente, algunos aficionados a este sistema continúan practicándolo, lo que mantiene vivo el legado de Morse.
Este 27 de abril es el Día del Código Morse
El 27 de abril se estableció como Día del Código Morse en memoria de su inventor Samuel Morse, quien nació en 1791.
A pesar de que gran parte de su vida la dedicó a la pintura, siempre mostró un gusto por los experimentos con electricidad.
Fue hasta 1832 que, con apoyo del inventor y médico Charles Thomas Jackson, concibieron la idea de un sistema de comunicación eléctrico capaz de moverse por alambres. La idea no era nueva, pero hasta ese momento nadie lo había logrado.
Morse pasó varios años perfeccionando su sistema eléctrico y su código a base de puntos y rayas. Y tras varios intentos, lo logró en 1844 con apoyo de los Estados Unidos. De hecho, se aprobó una ley para financiar una línea telegráfica de 60 kilómetros.
En los últimos años de su vida, Morse se vio envueltos en litigios con algunos países para obtener la patente de su invento, sin embargo, no fue hasta 1854 cuando Estados Unidos obtuvo los derechos de este sistema.


