Hace más de 30 años, en 1993, el Ayuntamiento de Puebla vendió un terreno ubicado en Bosques de San Sebastián a una mujer. Tres décadas después, la propietaria apareció y reclamó su inmueble que ya funcionaba como parque público.
Este lunes 1 de septiembre, personal del gobierno capitalino acudió al predio para cumplir una resolución de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH).
En el documento se instruyó la restitución del lote y el retiro de juegos infantiles. Así como de un gimnasio al aire libre instalado en el sitio.
La diligencia comenzó alrededor de las 9:30 horas, pero generó inconformidad entre los colonos, quienes se enfrentaron con funcionarios del ayuntamiento.
Elementos de la Policía Municipal y del agrupamiento de granaderos se desplegaron en la esquina de las calles 5a y 9a para resguardar el procedimiento.
Vecinos señalaron que los juegos y aparatos de ejercicio fueron colocados durante la administración de Claudia Rivera Vivanco, entre 2018 y 2021. Esto como parte del programa de Presupuesto Participativo.
CDH ordena al Ayuntamiento entregar el terreno de Bosques de San Sebastián utilizado como parque público a su legitima dueña
No obstante, de acuerdo con el expediente de la CDH Puebla, la ciudadana Sara María del Rocío López Sánchez presentó en octubre de 2023 una queja para exigir la devolución del terreno.
El organismo realizó una inspección y confirmó que el espacio estaba habilitado como área verde. Tenía juegos, una base de cemento y una placa metálica que acreditaba su construcción con recursos de la Secretaría de Bienestar.
Luego de revisar la documentación, la Comisión acreditó que López Sánchez adquirió legalmente el lote el 11 de febrero de 1993. Lo hizo mediante la escritura número 3513 otorgada por el Notario Público 33, en la que el Ayuntamiento aparece como vendedor.
Así, la CDH Puebla determinó que el Ayuntamiento carecía de sustento legal para ocupar el inmueble y ordenó su entrega a la legítima propietaria.
Cabe destacar que durante el operativo se registró un conato de bronca entre habitantes y empleados de la administración actual.
La presencia de granaderos también generó molestia entre los vecinos. Aunque la autoridad explicó que su intervención formó parte de los protocolos de seguridad en este tipo de actuaciones.

