El trauma es considerado una herida “invisible” que aunque no se ve a simple vista, afecta el cuerpo y mente de quien la sufre. 

El trauma no siempre surge de una experiencia extraordinaria. También puede originarse en situaciones cotidianas como accidentes, actos de negligencia o episodios de violencia familiar y sexual.  

Así lo explicó Karla Portilla, especialista de Ostara, quien indicó que el trauma aparece cuando vivimos algo que rebasa nuestra capacidad de afrontamiento. 

Está situación provoca que cuerpo y mente se paralicen y revivan el suceso constantemente, lo que puede ser incapacitante.  

De acuerdo con la experta, hay personas que no sienten nada, no saben identificar sus emociones ni lo que ocurre en su cuerpo.  

Síntomas del trauma: la herida invisible que afecta cuerpo y mente 

Incluso no logran reconocerse en el espacio en el que están y sufren una profunda despersonalización. Todo esto son sólo señales de trauma.  

Otros síntomas pueden ser estrés, ansiedad, depresión, recuerdos recurrentes, flashbacks, pesadillas o malestares físicos detonados por ciertos estímulos. 

El impacto no es menor, estas respuestas del cuerpo dificultan realizar actividades diarias y afectan las relaciones sociales. 

Solo quienes lo padecen suelen sentirse inseguros en cualquier ambiente y optan por aislarse para alejarse de todo y todos.  

Esto resulta preocupante porque las personas que no tienen la capacidad de sentir sus emociones, no pueden responder a ellas. Tampoco a lo que necesitan en el día a día.  

Por esta razón, se dice que aunque es “invisible”, el trauma deja cicatrices en el cerebro. Así como en la forma en que las personas interactúan con el mundo.  

Portilla recalcó que es indispensable atender el problema desde una perspectiva integral que incluya terapia especializada y sensibilización corporal. En algunos casos, es necesario acompañamiento médico con fármacos.  

Entre los enfoques más efectivos están la terapia humanista y técnicas específicas como el EMDR, diseñadas para desprogramar el trauma del cuerpo e iniciar un proceso de sanación. 

El camino hacia la recuperación puede ser largo, pero la psicoterapeuta aseguró que hay avances desde la primera sesión.  

La clave está en generar entornos seguros donde las personas puedan hablar de lo que han vivido a su propio ritmo. Y con respeto a sus tiempos. 

Finalmente, resaltó la importancia de reconocer el trauma como una herida invisible que requiere atención. Pues aunque no puede ser eliminada por completo, se puede aprender a vivir con ella.  

Por promoción, en Ostara estarán ofreciendo la primera sesión de terapia a mitad de precio para nuevos clientes. Contacta al equipo a través de redes sociales para más informes. 

Aquí puedes ver la entrevista completa:  

Plaza San diego
Carmen González

Carmen González

Licenciada en Comunicación por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Reportera desde 2018 de la fuente de cultura, turismo, activismo, temas sociales y de revista.