¡Toma tus precauciones! La Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre marchó nuevamente hacía el CIS.
La mañana de este jueves 10 de abril, cientos de agremiados se concentraron en dos puntos: en la zona de Lomas de Angelópolis y del mercado Zapata.
El primer contingente recorrió la Vía Atlixcáyotl y el segundo tomó la 16 de Septiembre, luego avenida Las Margaritas y por último Cúmulo de Virgo.
El punto de encuentro fue el CIS para exigir al Gobierno de Puebla que les permitan seguir operando los taxis pirata.
También quieren que les regresen el control del estacionamiento de los estadios, pues la semana pasada la autoridad “los madrugó”.
La 28 de Octubre cobraba una cuota por el estacionamiento en cada evento deportivo o concierto, pero desde el pasado 4 de abril es gratis.
Más de 800 agremiados de la 28 de Octubre marcharon al CIS
Fueron más de 800 agremiados los que se movilizaron por la Vía Atlixcáyotl, una de las avenidas más transitadas de Puebla. Se trata de la tercera protesta desde que el gobierno comenzó con los operativos para evitar abusos e irregularidades.
Aunque la manifestación fue pacífica, por el número de personas generó un fuerte impacto en la movilidad, provocando congestionamientos y desvíos vehiculares.

Los integrantes encabezados por Rubén Sarabia y Xihuel Sarabia, fundador y líder de la organización, exigieron al Gobierno del Estado el regreso de sus fuentes de trabajo.
Ellos aseguran que fueron despojados de manera arbitraria. Su principal queja es por los taxis pirata, unidades que operaban sin concesión oficial y que han sido retiradas como parte de los operativos de regulación del transporte público.
En palabras de los líderes, estas unidades representan una fuente de ingreso para decenas de familias que hoy se encuentran sin sustento.

Los manifestantes portaban pancartas, mantas y con altavoces lanzaron consignas dirigidas tanto al gobierno estatal como a las autoridades municipales.
Alrededor de las 11:30 horas llegaron al CIS y entregaron el pliego petitorio con la exigencia no solo de una mesa de diálogo, sino que atiendan sus demandas.
Esperan tener una respuesta favorable en próximos días o, de lo contrario, amagan con más manifestaciones y cierres.

