¡Héroe sin capa! Falleció James Harrison, un hombre que donó su sangre más de mil veces para salvar a más de 2 millones de bebés.  

El hombre originario de Australia falleció a los 88 años de edad el pasado 17 de febrero de este año.  

A través de un mensaje en redes, la Cruz Roja de Australia confirmó la muerte del miembro altruista.  

Harrison, conocido como “El hombre del brazo dorado” murió mientras dormía en un asilo para personas mayores ubicado en Sidney.  

A James se le consideraba un donante histórico, pues durante toda su vida dio su sangre más de mil 100 veces de manera voluntaria.  

¿Por qué era tan especial la sangre de James Harrison?

De acuerdo con los médicos, su sangre era muy especial porque el plasma contenía un extraño y valioso anticuerpo de nombre “Anti-D”. 

Este elemento sirve para elaborar medicamentos recetados a mujeres embarazadas con el objetivo de combatir la enfermedad Rhesus.  

Conocida como “la enfermedad hemolítica del recién nacido”, provoca que el sistema inmunológico de la madre ataque los glóbulos rojos del bebé al reconocerlos como agentes extraños.  

El padecimiento es tan grave que puede provocar la muerte de los bebés antes o poco después de nacer.  

En este caso, el medicamento evita que el sistema de la madre ataque las células sanguíneas de los bebés en periodo de gestación.  

El Anti-D lo descubrieron los especialistas en 1960 y lo catalogan como “un santo grial” ya que no muchas personas lo producen.  

James Harrison comenzó a donar sangre en el año 1954 cuando tenía solo 18 años, después de recibir un trasplante de pulmón cuando tenía 14 años. Finalmente, en 2018 se retiró.  

La Cruz Roja de Australia reconoció su labor altruista y le puso su nombre a una cafetería ubicada en el banco de sangre de Sidney.  

James Harrison fue un hombre tranquilo y sus buenas acciones quedarán en la memoria de miles de personas en Australia a quienes les salvó la vida. 

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