Con cobijas, cartulinas con diversas peticiones y alumnos haciendo guardia, fue como amaneció la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) tras la toma de las instalaciones por parte de alumnos de distintas facultades.
Ambas Manos realizó un recorrido por Ciudad Universitaria (CU), la cual se encuentra bloqueada en todos los accesos con vallas metálicas. E, incluso, los estudiantes han comenzado a solicitar cadenas y candados.
#ACTUALIZACIÓN 🔴
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) February 27, 2025
Así amanecen los accesos de Ciudad Universitaria tomadas por los estudiantes de Medicina y otras facultades.
Las clases se realizan de manera virtual, anunció en comunicado la @BUAPoficial.#AmbasManos 📹 @enfoque_agencia https://t.co/U2uuUgA3Ky pic.twitter.com/ygG4vBUnRW
Lo anterior como parte del paro estudiantil que llevan a cabo cientos de universitarios en solidaridad con sus compañeros de la Facultad de Medicina. Y, para sumarse a la demanda de necesidades compartidas.
Los manifestantes únicamente permiten el acceso a los estudiantes que necesitan revisar proyectos con vida, quienes deben mostrar su credencial para ingresar. También a los obreros que trabajan al interior y a los vigilantes. Pero, los maestros y el personal administrativo tienen prohibido entrar a las instalaciones.

El principal ingreso es por la puerta 14, donde permanecen alrededor de 30 jóvenes con agua y comida como cereal, gelatina y agua. Otros se mantiene del lado de la rectoría, edificio que se encuentra tapizado de cartulinas con mensajes como:
“No a los profesores incompetenrtes”, “Queremos maestros no acosadores”, “docentes sin etica”, “coordinador, no eres dictador”, “prohibir protestas no es la solución”, “sin equipos de cómputo y sin internet no avanzamos”.
También, “Justicia en las elecciones de la facultad”, “necesitamos una buena planta docente”, “quiero un profesor no un sistema”, “proyectores de calidad”, “esta no es la educación de la máxima casa de estudios”, “no nos vamos a callar”.

Estudiantes de la BUAP piden diálogo con Lilia Cedillo tras la toma de las instalaciones
En entrevista con representantes del paro, quienes informaron que mantendrán sus nombres de manera anónima señalaron que todos los accesos se mantendrán bloqueados, en tanto no les den una solución concreta a sus demandas.
Indicaron que son aproximadamente 200 alumnos quienes se mantienen al interior resguardando las instalaciones. Y se han dividido en guardias para que algunos estén presentes en el día y otros en la noche.
Para dormir, únicamente cuentan con algunas cobijas que acomodaron en el suelo, mientras que otros permanecieron alerta.

La toma de las instalaciones de CU se llevó a cabo el pasado 26 de febrero, después de una marcha que partió desde la Facultad de Medicina con rumbo a la rectoría donde cada licenciatura hizo entrega de pliegos petitorios.
La petición es que Lilia Cedillo lleve a cabo una reunión de manera abierta y que se transmita en redes sociales. El fin es que todos los estudiantes puedan participar y no se dividan solo por grupos.

Para solucionar el conflicto solicitan la presencia de Cedillo Ramírez, a quien le dieron como ultimátum presentarse este 27 de febrero a las 10:00 de la mañana.
Los quejosos indicaron que no permitirán que continúen en diálogo solo con las comitivas que se conformaron al inicio del paro. Ahora, buscan que la rectora escuche todas las voces.

Estudiantes de la BUAP rechazaron las clases en línea
Respecto a las clases en línea, aseguraron que no las tomarán. Argumentaron que no están de acuerdo en las soluciones que han ofrecido para mantener las actividades educativas.
Y es que, por la noche del miércoles, la BUAP publicó un comunicado informando que las clases serán en línea para los niveles medio superior y superior.
Lo anterior con los objetivos de priorizar la seguridad de los alumnos, garantizar el derecho a la educación y dar continuidad a las actividades académicas.
Esta es la segunda vez en la historia de la BUAP que deciden ofrecer clases en línea. La primera fue a causa de la pandemia de coronavirus para mantener la sana distancia.

