En la cultura mexicana la muerte ocupa un lugar muy especial, pues se realizan diferentes prácticas en las que se celebra y honra. Un ejemplo de esto es el Día de Muertos, una festividad en la que se recuerda a los fieles difuntos mediante un altar. También, cuando muere alguien es común realizar un rosario para difuntos durante nueve días.  

La celebración del Día de Muertos tiene orígenes prehispánicos como muchas otras festividades. Sin embargo, con la llegada de los españoles se fusionó con creencias y costumbres católicas.

Pobladores de Xichitlán velando en el panteón municipal en el Día de Muertos.
El Día de Muertos se festeja el 2 de noviembre de cada año.

Precisamente una de las costumbres de la religión católica, es que cuando una persona fallece su familia, amigos y demás seres queridos se reúnen para orar por su eterno descanso.

Esta actividad además de brindar consuelo a los familiares por su pérdida, sirve para mandar luz a la persona que han perdido para que pronto se encuentre con Dios y consiga el descanso eterno. En otras palabras, rezar el rosario es un acto de amor y respeto para los difuntos.

¿Qué es el rosario?

El Santo Rosario consiste en una serie de oraciones específicas que se realizan para pedir por el alma de la persona fallecida y se deben realizar durante nueve días. Luego, cada mes desde el día en que se sepultó al difunto.

Algunos católicos explican que el rosario se reza “para pedir la intercesión de la Santísima Virgen María, madre de Dios”. Esto para que la persona que murió continúe su camino en el más allá y finalmente llegue al cielo.

Otros también refieren, que se reza para que el alma del difunto transite lo más rápido posible por el purgatorio. Ya que, en este lugar el alma en pena enfrenta emociones negativas como dolor, tristeza, miedo, culpa y arrepentimiento. Además, realiza una reflexión profunda de los pecados que cometió a lo largo de su vida.

A todo esto, varios expertos coinciden en que “el rosario surge del nacimiento del Ave María en el siglo IX, oración para honrar a la madre de Dios”. Así lo menciona el Sol de Puebla en su texto Santo Rosario para difuntos: ¿Por qué se acostumbra”.

Rosario de madera.
El Santo Rosario consiste en una serie de oraciones que se rezan por el alma de una persona fallecida. credit: Unsplash / James Coleman

¿Cómo se reza el rosario para difuntos?

Para comenzar, el rosario para difuntos tiene una estructura básica. Aunque, puede tener variaciones en algunas oraciones y en el orden de las letanías, normalmente sigue este orden:

  • Persignarse
  • Oración Yo Pecador
  • El Misterio correspondiente al día
  • Un Padre Nuestro
  • 10 Ave María
  • Un Gloria
  • Oraciones finales
  • Letanías
  • Oración final

En algunos textos se menciona una variación después de las 10 Ave María, en la que se sustituye el  Gloria, por: “Dale señor el descanso eterno y brille para él/ella la luz perpetúa”. Puedes elegir la variación que prefieras.

Inicio:

Mujer rezando el rosario para difuntos.
Rezar el rosario es una de las costumbres de la religión católica. credit: Unsplash /Thérèse Westby

Ahora bien, las personas que van a participar en el rosario para difuntos deben persignarse repitiendo:

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos, señor, Dios nuestro. En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amén.

Posteriormente, continúa la oración llamada Yo Pecador que dice:

Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso, ruego a Santa María siempre virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro señor. Amén.

Una vez que se concluye el Yo Pecador, se inicia con los misterios que conforman el rosario para difuntos. A propósito, los misterios se rezan dependiendo del día. Por ejemplo, los lunes y sábado se rezan los misterios gozosos, los martes y viernes los dolorosos, los miércoles y domingos los gloriosos. Por último, los días jueves se rezan los misterios luminosos.

Cada misterio del rosario para difuntos, se conforma de cinco misterios y al finalizarlos se reza un Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria.

Desarrollo:

Misterios del rosario para difuntos

Misterio de gozo (lunes y sábado)

Primer misterio:

El Arcángel Gabriel anuncia a la virgen María la encarnación de nuestro señor Jesucristo.

Este Padre Nuestro y diez Ave Marías, te ofrecemos por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció), que por tu intersección como Madre, reciba el gozo de la gloria.

Decir un Padre Nuestro:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase señor tu voluntad, en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Ahora, rezar 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segundo misterio:

La visita de María santísima a Isabel.

En este misterio te suplicamos que consueles el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció) y las almas del purgatorio.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Opcional:

“Dale señor el descanso eterno y brille para él/ella la luz perpetúa”. Puedes elegir la variación que prefieras.

Tercer misterio:

El nacimiento del niño Dios, en el portal de Belén.

Te suplicamos que el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció) merezca salir de las tinieblas y gozar de la luz eterna.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuarto misterio:

La purificación de nuestra señora y presentación del Niño Jesús en el templo.

Te pedimos que el alma de nuestro hermano / hermana  (nombre de la persona que falleció) sea purificada para entrar en el templo de la gloria.

Ahora rezar, 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Quinto misterio:

El niño Jesús perdido y hallado en el templo.

Te rogamos por el de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció)  para que concedas el alivio de sus penas.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Misterios dolorosos (martes y viernes)

Primer misterio:

La oración de Jesús en el huerto de Getsemani.

Te pedimos señor por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció)  para que fortalezcas y salves de sus culpas.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segundo misterio:

Jesús es atado y azotado cruelmente.

Te rogamos señor por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció) para que sea liberado de los azotes de la divina justicia.

Ahora rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Tercer misterio:

Jesús es coronado de espinas por nuestros pecados. Te suplicamos, también, señor, que liberes de las espinas y el dolor, el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció).

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuarto misterio:

Jesús carga la pesada cruz hacía el Calvario.

Rogamos señor por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció), para que la liberes del peso de la cruz y las penas que padece.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Quinto misterio:

La crucifixión y muerte de Jesús.

Por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció). Te pedimos que alivies de sus penas y que su muerte le dé la vida eterna.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Misterios de gloria (miércoles y domingo)

Primer misterio:

La gloriosa resurrección de nuestro señor Jesucristo.

Te rogamos señor por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció) que la resucites como resucitaste a Lázaro.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segundo misterio:

Jesús sube triunfante al cielo.

Suplicamos señor por el alma de nuestro hermano/ hermana (nombre de la persona que falleció) para que librado de sus penas suba contigo a la gloria eterna.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Tercer misterio:

La venida del Espíritu Santo.

Te pedimos señor por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció) para que salga del castigo y goce de la luz eterna.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuarto misterio:

La asunción de la santísima virgen al cielo.

Imploramos, señor por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció) para que lo liberes de sus penas y te acompañe en la gloria.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Quinto misterio:

La virgen María es coronada Reina del cielo y de la tierra.

Te suplicamos, señor por el alma de nuestro hermano / hermana (nombre de la persona que falleció) para que merezca libertad de sus penas y goce de la gloria eterna.

Misterios de luz (jueves)

Primer misterio:

El bautismo de Jesús.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segundo misterio:

El milagro de las bodas de Caná.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Tercer misterio:

La predicación del reino de los cielos.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuarto misterio:

La transfiguración de Jesús.

Ahora, rezar 1 Padre Nuestro y 10 Ave María.

Posteriormente, rezar un Gloria:

Gloria al padre, gloria al hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Quinto misterio:

La institución de la Eucaristía.

Decir un Padre Nuestro.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase señor tu voluntad, en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Oraciones finales:

Dios te salve María santísima, hija de Dios padre, virgen purísima antes del parto, llena eres de gracia, el señor está contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María santísima, madre de Dios hijo, virgen purísima en el parto, llena eres de gracia, el señor está contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María santísima, esposa del Espíritu Santo, virgen purísima después del parto, llena eres de gracia, el señor está contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María santísima, templo y sagrario de la santísima Trinidad, virgen concebida sin mancha del pecado original.

Dios te salve reina y madre de misericordia, vida dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce virgen María!.  

Letanías a la Virgen María

Imagen de la Virgen María.
El rosario se reza “para pedir la intercesión de la Santísima Virgen María, madre de Dios”. credit: Getty Images / Vanguardia

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.

Dios hijo redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Santa María, ruega por él.

Santa madre de Dios, ruega por él.               

Santa virgen de las vírgenes, ruega por él.

Madre de Jesucristo, ruega por él.

Madre de la Divina Gracia, ruega por él.

Madre purísima, ruega por él.

Madre castísima, ruega por él.

Madre virgen, ruega por él.

Madre inmaculada, ruega por él.

Madre amable, ruega por él.

Madre admirable, ruega por él.

Madre del buen consejo, ruega por él.

Madre del creador, ruega por él.

Madre del salvador, ruega por él.

Virgen prudentísima, ruega por él.

Virgen venerable, ruega por él.

Virgen laudable, ruega por él.

Virgen poderosa, ruega por él.

Virgen clemente, ruega por él.

Virgen fiel, ruega por él.

Espejo de la justicia, ruega por él.

Trono de la sabiduría, ruega por él.

Causa de nuestra alegría, ruega por él.

Vaso espiritual, ruega por él.

Vaso digno de honor, ruega por él.

Vaso insigne de devoción, ruega por él.

Rosa mística, ruega por él.

Torre de David, ruega por él.

Torre de marfil, ruega por él.

Casa de oro, ruega por él.

Arca de la alianza, ruega por él.

Puerta del cielo, ruega por él.

Estrella de la mañana, ruega por él.

Salud de los enfermos, ruega por él.

Refugio de los pecadores, ruega por él.

Consuelo de los afligidos, ruega por él.

Auxilio de los cristianos, ruega por él.

Reina de los Ángeles, ruega por él.

Reina de los patriarcas, ruega por él.

Reina de los profetas, ruega por él.

Reina de los apóstoles, ruega por él.

Reina de los confesores, ruega por él.

Reina de las vírgenes, ruega por él.

Reina de todos los santos, ruega por él.

Reina concebida sin pecado original, ruega por él.

Reina elevada al cielo, ruega por él.

Reina del santísimo rosario, ruega por él.

Reina de la paz, ruega por él.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Oración para finalizar el rosario para difuntos

Por último, el rosario para difuntos concluye con la siguiente oración:

Te rogamos nos concedas, señor Dios nuestro gozar de continua salud del alma y cuerpo y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro seño. Amén.  

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Mercedes Mendoza

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Editora desde 2016. Redactora y editora SEO en Ambas Manos.