La Secretaría de Desarrollo Económico dio a conocer que a la fecha suman 16 tiendas chinas clausuradas en Puebla y los decomisos de productos irregulares ascienden a 3 millones de pesos.
Víctor Gabriel Chedraui, titular de la dependencia, comentó en entrevista que continúan los operativos para detectar y cerrar estos sitios que operan con irregularidades.
Sin embargo, las clausuras no son definitivas. Hay casos en los que los dueños pueden regularizar su situación y reabrir sus negocios. Esto bajo el compromiso de no explotar a sus trabajadores, pues de hecho son ellos quienes reportan las irregularidades a la autoridad de forma anónima.
Desde que empezaron los operativos se realizó la supervisión de 17 tiendas chinas y casi a todas, 16, las clausuraron. A la otra únicamente se le hicieron observaciones.
El secretario apuntó que las tiendas tienen un periodo de 30 días para entregar su documentación en regla y comprobar las facturas de origen de sus productos.
Además, deben firmar un documento en el que se comprometen a no explotar a sus trabajadores. Así como a garantizarles sus prestaciones de ley e integrarlos en la formalidad.
Inclusive señaló que una de las tiendas que sancionaron reabrió sus puertas, pero la sancionaron nuevamente debido a que no cumplió con todos los requisitos.
Tiendas chinas clausuradas en Puebla han dejado decomisos de 3 mdp
Víctor Gabriel Chedraui también informó que derivado de las supervisiones y clausuras a tiendas con productos de otros países se han decomisado 55 mil 341 productos.
Cerca de 20 mil fueron detenidos por el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), pues eran piratas y ocupaban imágenes de marcas registradas.
Esto ocurrió en mayor medida en textiles, en los que modifican un par de letras de las marcas originales simulando vender productos originales.
Los decomisos ascienden a cerca de 3 millones de pesos en mercancía, misma de la que no se acreditó su estado y documentos para entrar al país.
Por otra parte, el secretario explicó que a los trabajadores de los comercios que cerraron los incluirán en las bolsas de empleo de la dependencia.
Muchos de ellos son originarios de Asia y una complicación que presentan es que no conocen el idioma y por ello su modo de comunicación es con señas.

