La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) respondió a los restaurantes socios de Canirac que se manifestaron el pasado 11 de julio en la sede de la dependencia en Puebla.

En un comunicado, reiteraron que la clausura de los restaurantes del Centro Histórico de Puebla está justificada por violar la Ley Federal de Protección al Consumidor.

En redes sociales, argumentaron que tras la revisión, actuaron conforme a protocolo y colocaron los sellos de suspensión en los establecimientos.

Señalaron que los negocios incumplieron al no entregar comprobantes de pago con los datos de las transacciones. Además de no informar adecuadamente los precios y características de los productos.

Asimismo, indicaron que se realizó el cobro oblogatorio de propina y la negativa y condicionamiento a la venta.

Luego de resaltar las irregularidades y las faltas en las que supuestamente incurrieron los restaurantes, acusaron que el presidente de Canirac Puebla, Juan José Sánchez Martínez minimizó el incumplimiento de la Ley del Consumidor.

Profeco agregó que durante la inspección del restaurante Vittorio’s, el personal incurrió en un acto de corrupción. Esto al tratar de “llegar a un arreglo” con el fin de evitar las sanciones.

Finalmente, informaron que el pasado viernes se atendió a los afiliados a la Canirac para llevar a cabo el proceso administrativo correspondiente.

Ese día, los dueños de Café Tres Gallos, Vittorio’s y La Leyenda, entre otros afiliados a la Canirac se manifestaron en las oficinas de Profeco en La Paz.

Pidieron a las autoridades entablar una mesa de diálogo para fortalecer la colaboración institucional.

Sánchez Martínez indicó que la cámara no está en contra de las inspecciones, sino de los malos criterios que no les ayudan a trabajar de manera adecuada.

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