En 2024, tres niñas de 11 años y una de 12 años dieron a luz en Puebla, de acuerdo a datos de la Secretaría de Salud federal. Ellas figuran entre los 30 nacimientos registrados en ese año con madres más jóvenes, cuyos padres rondan los 13 y 14 años, pero también los 32 y 26 años.
En redes sociales circula una tabla sobre las edades de las madres más jóvenes en el año pasado, pero también sobre los 30 nacimientos con mayor diferencia de edad en los padres.
En la capital del estado se convirtió en madre una niña de 11 años y el padre tenía 32 años, en Izúcar de Matamoros otra niña de 11 años dio a luz y el padre tenía 26 años.
A su vez, en Tehuacán una menor de edad de 11 años se convirtió en madre junto con un adolescente de 14 años. En Tehuacán una niña de 12 años dio a luz a un bebé cuyo padre registró 33 años.
En entrevista para Ambas Manos, Natalí Hernández, del Centro de Análisis, Formación e Iniciativa Social (Cafis), explicó la problemática de estas cifras.
Consideró que es un reflejo de la falta de prevención y acciones pese a que ya existe una Estrategia Nacional para Prevenir y Erradicar los Embarazos en Adolescentes. Ya que deberían existir acciones contra estos casos en todos los niveles de gobierno, esfuerzos interinstitucionales, estatales y municipales.
Estos datos deberían recordarles la seriedad del tema”, dijo.


Niñas que dieron a luz en Puebla son víctimas de violencia sexual
La activista detalló que algunos casos de niñas embarazadas tienen detrás abusos de sus propios familiares. Pues quienes las embarazan son “compadres” de su familia, abuelos, tíos, hermanos o padres.
Compartió que el 90% de mujeres a las que acompaña en su labor de activista, fueron violentadas desde niñas o adolescentes por hombres, mucho mayores que ellas.
En contextos comunitarios, existen casos donde hombres de la tercera edad quieren relacionarse con sus propias nietas.
Señaló que en algunos casos de adultos mayores que abusan de menores de edad, incluso se corre el riesgo de que libre, sin ir a la cárcel. La razón es que por ser población “vulnerable” se argumenta que no deben estar recluidos o su propia familia los protege al señalar que “ya son viejitos”.
Hay que desentrañar el aspecto de la violencia sexual a las infancias y denunciarlo como lo que es, esto es violencia sexual para ellas y es violencia sexual que la sociedad lo siga viendo y lo siga normalizando”, explicó.
Adolescente de 15 años agredida por su abuelo de 80 pone en evidencia la necesidad de fortalecer herramientas de denuncia
Natalí Hernández compartió que este mes acompañaron a una adolescente de 15 años que no cuenta con el apoyo de sus padres, pues fue abandonada. Vivía con su abuelo de 80 años, quien intentó violarla en varias ocasiones.
Sin tener redes de apoyo, recurrió a varias instancias para pedir ayuda, incluso llegó a encerrarse en su cuarto para evitar sufrir la agresión sexual.
El señor le decía que ella era su mujer y que tenía que aceptar que era su mujer”, compartió.
Sin embargo, fue complicado para la joven de 15 años poder hacer la denuncia y no fue hasta que recurrió a Cafis para recibir apoyo.
Destacó que adolescentes que sufren este tipo de agresiones sexuales, pueden recurrir al DIF estatal o municipal.
También pueden acercarse a Cafis en el número 2214137316, pero recalcó que siempre tendrán que intervenir instancias gubernamentales, por protección a las infancias.
Dejar de normalizar relaciones de pareja con menores de edad es necesario para que niñas no den a luz en Puebla
La activista señaló que también es necesario dejar de normalizar las relaciones de personas con diferencias de edad tan grandes, sobre todo, cuando se trata de menores de edad.
Siempre el mensaje es para las chavas, pero creo que también hay que enviarle un mensaje a los señores adultos que se meten con chavitas ¿qué les estamos diciendo a ellos?”, cuestionó.
Agregó que todo el estigma y la vergüenza de estar embarazada por un hombre mayor recae en las adolescentes, pero nadie señala a los hombres.
Sugirió campañas dirigidas a señores, en donde se aclare que es un delito involucrarse con menores de edad.
Sigue siendo de suma importancia, complejizar y problematizar el consentimiento”, añadió.
De acuerdo con la tabla de nacimientos en 2024, en Acatzingo una mujer de 24 años se convirtió en madre de un bebé cuyo padre tiene 92 años.
En Zacapoaxtla una joven de 20 años se embarazó de un hombre de 80 años y en la capital se registró el caso de una madre de 25 años cuyo padre tiene 80 años.
Consideró que se debe poner en discusión pública las relaciones de poder en las parejas. Esto, porque aunque hay madres que tienen 18 o 17 años, existen factores que las podrían llevar a relacionarse con hombres de varias décadas mayores.
Comentó que actualmente algunas adolescentes idealizan el hecho de que un hombre mayor sea su proveedor. Esta tendencia aumentó con los llamados sugar daddies.
Si bien compartió que no está de acuerdo en ser punitivistas con las mujeres que deciden relacionarse con hombres mayores, dijo que se desconocen los riesgos que ello implica.
No se habla de la otra parte, que también puedes ponerte en una situación de desigualdad y de violencia”, explicó.

