Tres perfiles y contando para dirigir al PRI estatal
Hasta el momento suman tres aspirantes a dirigir el PRI estatal, tras la renuncia al cargo y a la militancia partidista del Senador Néstor Camarillo.
El proceso de renovación estaba previsto en este mes de septiembre, sin embargo, cuentan que se ha aplazado para octubre.
Mientras tanto, el exsenador guerrerense, Juan José Castro Justo, sigue en su papel de delegado especial para analizar la situación del priismo en Puebla.
Los tres nombres que suenan hasta el momento, tienen experiencia y conocen la realidad partidista que presenta un panorama sombrío para la elección de 2027.
El PRI sigue en un abismo sin fondo tras perder la gubernatura en 2010. Desde esa fecha no logra recuperarse y cada vez pierde representación en ayuntamientos y la fuga de militantes.
Prácticamente está en huesos y Movimiento Ciudadano puede consolidarse en 2027 como tercera y hasta segunda fuerza política por encima del PAN. Es un anhelo por ahora lejano para el partido naranja que tiene problemas internos sin rumbo en suelo poblano.
Existen nombres que aspiran a rescatar el priismo poblano y sea nuevamente competitivo y atractivo electoralmente. La misión luce complicada por el momento político del país marcado por la hegemonía de Morena. Sin embargo, nada está en escrito en política.
Los tres priistas que buscan quedarse con la dirigencia estatal son: Delfina Pozos, actual diputada local. Dice tener la experiencia para asumir la responsabilidad y busca llamar la atención de cualquier forma. Como ejemplo, aprovecharse de un asalto a comensales de una marisquería para grabar un video y subirlo a redes sociales.
También aparece en la lista un priista que ya ha levantado la mano para el cargo. Se trata del ex edil de Chignahuapan, Lorenzo Rivera Nava, “Lorenzo Junior”. Es un apellido conocido en la sierra norte y en el PRI. Su padre, Lorenzo Rivera Sosa, ha tendido diversos puestos en el partido y en la administración pública.
Con la asesoría seguramente de su progenitor, tendría la misión de reestructurar al partido político con miras a realizar un papel decoroso en 2027.
La tercera figura que ha emergido recientemente es la diputada federal, Citlalic Ceja.
Hace años, sonó su nombre para la dirigencia estatal pero finalmente decidió no hacerlo.
Es cercana al líder nacional del tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas, por lo que supondría que tendría ventaja por el resto de sus competidores.
Sin embargo, al interior del priismo poblano no es bien visto por su falta de liderazgo y capacidad de afrontar el reto de reconstruir al partido.
Valdría la pena conocer de los tres aspirantes si tienen intenciones de permanecer en la dirigencia o darán el salto a una candidatura en 2027.
Normalmente estar al mando de un partido político da margen maniobra para obtener beneficios personales, a los amigos o de grupo. Lo peor que le puede pasar al PRI, aunque no es desconocido, se utilice para obtener candidaturas y olvidarse de la militancia.
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@Marcomironc

