Christian N. alias “El Bau”, Alejandro N., Miriam N., Hugo N. y Alejandro N., los cinco detenidos por el asesinato del matrimonio Tello Ruiz ya fueron vinculados a proceso y se encuentran en prisión preventiva.
Este día, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala (FGJE) informó que un juez determinó que Hugo N. y Alejandro N. enfrenten proceso penal por el delito de desaparición cometida por particulares.
Ambos están señalados por su presunta participación en la privación de la libertad de Karina de los Ángeles Ruiz y Alexandro Agustín Tello Olmedo.
Se trata del matrimonio poblano fue localizado sin vida en los límites entre Puebla y Tlaxcala.
Durante la audiencia inicial, el Ministerio Público presentó diversos datos de prueba contra los imputados.
Luego de analizar los elementos, el juez de control concluyó que eran suficientes para continuar con el proceso penal y fijó el plazo para el cierre de la investigación complementaria.
Vinculan a proceso a los cinco detenidos por homicidio de los Tello Ruiz
Con esta resolución, ya suman cinco personas vinculadas a proceso por este caso. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla también obtuvo la vinculación de Christian N., Alejandro N. y Miriam N.
Christian fue el primero en quedar sujeto a proceso, aunque únicamente por el delito de encubrimiento.
Posteriormente, la FGE logró que un juez vinculara a Alejandro N. y a Miriam N. Al primero le imputaron desaparición cometida por particulares, homicidio y feminicidio, mientras que a ella desaparición cometida por particulares.
Fiscalías chocan por clasificación del caso Tello Ruiz
Esto ocurre en medio de la polémica entre las fiscalías de Puebla y Tlaxcala sobre la forma en que se investiga el asesinato de los papás del Instituto Oriente.
El conflicto surgió después de que la fiscal general de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, revelara el pasado 2 de marzo el móvil del crimen.
Durante una rueda de prensa junto al gobernador Alejandro Armenta, explicó que la principal línea de investigación apunta a una deuda entre particulares.
Además, explicó el término en lo que se refiera a delincuencia organizada.
Recordemos que no nada más es por narcotráfico que se considere delincuencia organizada. Es el acuerdo entre dos o más personas (…) estamos hablando de cinco personas implicadas en un solo ilícito y se habla entonces de delincuencia organizada”.
Desde Tlaxcala rechazaron esa interpretación.
En conferencia de prensa, el vocero de la gobernadora Lorena Cuéllar, Antonio Martínez, cuestionó las declaraciones de la fiscal poblana.
En ninguna de las líneas de investigación es sobre delincuencia organizada… ¿cómo la fiscal de Puebla puede informar algo que no está investigando ahí? Fueron desafortunadas las declaraciones de la fiscal del estado de Puebla”.
El funcionario incluso afirmó que la fiscal poblana “habló por una fiscalía que no es la suya”, al señalar que la investigación principal corresponde a Tlaxcala.
También pidió esperar a que los detenidos fueran vinculados a proceso antes de dar más detalles y señaló que no se puede investigar con “prisa mediática”.
Durante esa misma conferencia también rechazó versiones que vinculaban a uno de los detenidos con la familia de la gobernadora.
“No están ligados”, afirmó, y agregó que esa versión “corresponde al terreno de la ficción, no del periodismo”.
Ambas fiscalías participan en el esclarecimiento de los hechos porque la desaparición del matrimonio se denunció en Puebla, aunque los hechos ocurrieron en territorio tlaxcalteca.
De acuerdo con las indagatorias, el 19 de febrero de 2026 Karina y Alexandro salieron de su domicilio en la colonia Bellavista, en Puebla, a bordo de su Jetta blanco.
Ese mismo día Alexandro acudió a la colonia Centro de Tlaxcala, donde lo citó Alejandro N., detenido por la Fiscalía de Puebla. Cámaras de seguridad captaron el momento del encuentro.
Horas después se perdió contacto con ellos y su hijo mayor reportó su desaparición.
Un día después, el 20 de febrero, hallaron los cuerpos con huellas de violencia en Chignahuapan, en la zona limítrofe entre Puebla y Tlaxcala.
El caso causó indignación a nivel nacional y dejó en la orfandad a tres hijos.

