Un hombre se fue a divertir al centro nocturno Mamita’s en la colonia La Hacienda de la capital poblana y como ya no pudo pagar, inventó que era víctima de extorsión. Más tarde, en presencia de familiares y policías, tuvo que aclarar que andaba de parranda. 

De acuerdo con fuentes policiales, anoche llegó una persona como cualquier otro cliente al cabaret que se ubica sobre el circuito Juan Pablo II. Está poco antes de llegar a la unidad habitacional La Margarita. 

El hombre pidió el servicio de diversas bebidas embriagantes. 

Así pasaron las horas y además de excederse en el consumo de alcohol, rebasó una considerable cantidad que debía cubrir de cuenta. Por la madrugada de este viernes, los meseros le hicieron ver que debía poco más de 31 mil pesos. 

El parroquiano, al revisar su cartera, indicó que no contaba con el dinero suficiente para cubrir su excesiva cuenta. Por lo anterior, empleados del establecimiento, con consentimiento de él, lo acompañaron a un cajero Citibanamex ubicado sobre la calle 24 Sur y Avenida 41 Oriente  

Indicó que retiraría la cantidad para saldar la deuda generada por su consumo y demás servicios. Sin embargo, ya estando en los cajeros, notó que su cuenta bancaria no contaba con saldo suficiente. Entonces, el hombre solicitó apoyo de familiares para cubrir los gastos, mencionando que lo estaban extorsionando. 

Eso alertó a familiares del cliente. Poco después se trasladaron hasta el punto de la institución bancaria, acompañados de elementos de la Policía Municipal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) para intervenir. 

Después de que se armó el alboroto, finalmente el cliente del “Mamita´s” descartó su versión de extorsión. Así, terminó confesando que en realidad se había ido de parranda. 

Por eso, finalmente la familia llegó a un acuerdo con representantes del bar. 

El pasado abril, un hombre retiró la cantidad de 200 mil pesos en efectivo y sin reserva alguna decidió irse a divertir un rato al centro nocturno “Mamitas”. 

Tras la ingesta de alcohol, se quedó dormido y al reaccionar descubrió que ya no tenía el dinero. 

BANNER RUMBO