La tarde de este miércoles 25 de febrero, tres mujeres fueron atropelladas por el conductor de la unidad 23 de la ruta 4 en la Unidad Habitacional Agua Santa.
El accidente sucedió alrededor de las 14:30 horas, por lo que comerciantes y personas que pasaban por el lugar trataron de auxiliar a las afectadas.
Debido a que sufrían lesiones de consideración, llamaron al número de emergencias 9-1-1 para que enviaran asistencia médica.
En cuestión de minutos, paramédicos de Protección Civil (PC) del municipio de Puebla y del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA) unieron esfuerzos para auxiliarlas.
La avenida 119 Poniente y avenida 9 Sur fueron cerradas para que los socorristas llevaran a cabo las labores de rescate.
Tras valorarlas y atender las diversas contusiones, una de las afectadas fue trasladada de urgencia a un hospital para su valoración médica.
Hasta el momento, las autoridades no han informado si el operador responsable permaneció en el lugar y fue detenido o huyó.
Mientras tanto, peritos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) realizaron las diligencias para conocer cómo sucedieron los hechos y deslindar responsabilidades.
Una más de la ruta 4, ahora en Agua Santa
El pasado 16 de febrero, Laura Silva, de 53 años, cayó de la unidad 15 de la ruta 4, también al sur de Puebla capital. Días después la señora murió a consecuencia del fuerte golpe.
El accidente ocurrió en la 111 Poniente, esquina con la rotonda ubicada cerca de la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, en la colonia Loma Bella.
En entrevista con Ambas Manos, Brandon, sobrino de la fallecida, dijo que su tía subió a la unidad del transporte público. La señora pagó su pasaje y enseguida el chofer arrancó sin cerrar la puerta.
La mujer cayó contra el pavimento y sufrió múltiples fracturas en el cráneo, una de ellas de aproximadamente 12 centímetros. Esto le provocó la muerte, por lo que su familia exige justicia.

