El papá y la madrastra de Rafael Huerta Vega, el niño reportado como desaparecido en 2020 y cuyo cuerpo fue hallado enterrado casi cinco años después en la colonia Playas del Sur, están prófugos.
Así lo confirmó la fiscal general del estado, Idamis Pastor Betancourt, quien señaló que las autoridades ya tienen conocimiento de que ambos salieron del estado.
Estamos trabajando para integrar bien las órdenes de aprehensión contra quienes resulten responsables”, declaró la funcionaria al ser cuestionada sobre el caso.
Añadió que ayer lunes 10 de junio se informó a la familia que los restos encontrados en abril pasado en el domicilio donde vivía el menor corresponden a él.
La confirmación fue posible gracias a pruebas de genética forense, aunque el proceso se retrasó debido a una contaminación en las primeras muestras.
Nos tardamos un poquito porque las primeras estaban contaminadas por un hongo rojo”, explicó.
Luego de repetir los análisis, se obtuvo un resultado positivo y se procedió a entregar los restos a su madre biológica, Teresa Vega.
Sobre la causa de la muerte, Pastor Betancourt prefirió no dar detalles “por respeto a la memoria del pequeño”. Aunque esto refuerza la hipótesis de una muerte violenta.
También dijo no tener información sobre el paradero de las hermanastras del niño, quienes vivían en a misma casa.
🔴 El padre y la madrastra de Rafita, quien fue asesinado en Playas del Sur y estuvo reportado como desaparecido por casi 5 años, están prófugos. La fiscal Idamis Pastor reveló que salieron de #Puebla.#AmbasManos @_Carbente_ https://t.co/gcIOskSixM pic.twitter.com/JMNRGHQvbc
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) June 11, 2025
Papá y madrastra, los principales sospechosos del asesinato del niño Rafael Huerta
Rafita desapareció el 6 de octubre de 2020, cuando tenía 12 años. Su padre reportó que había salido a una tienda a comprar frijoles y ya no regresó.
En ese momento, el menor vivía con él, su madrastra y las hijas de ella.
Teresa Vega se enteró de la desaparición al día siguiente, cuando la abuela paterna la llamó para preguntar si Rafita estaba con ella. Desde entonces inició una búsqueda que duró casi cinco años.
Durante ese tiempo, Teresa denunció irregularidades en la investigación.
Acusó que la Alerta Amber se activó con tres días de retraso. No pudo acceder a la carpeta de investigación y tampoco se le permitió denunciar actos de maltrato. Y es que los vecinos le habían dicho que la madrastra le pegaba.
Incluso denunció que fue tratada como sospechosa por no vivir con el infante.
El hallazgo de los restos ocurrió el 14 de abril de este año, durante un cateo encabezado por la Comisión de Búsqueda del Estado. El domicilio ya había sido inspeccionado anteriormente sin resultados.
Fue gracias a la presión ejercida por la madre y el colectivo Voz de los Desaparecidos que se logró una segunda revisión, donde finalmente se localizó la osamenta.
La identidad del menor fue confirmada el 10 de junio, y ese mismo día el colectivo anunció en redes sociales que la búsqueda había concluido.
La Fiscalía General del Estado trabaja ahora en la integración de las órdenes de aprehensión contra los presuntos responsables.

