La noche de este jueves 25 de septiembre se registró un violento asalto en Bodega Aurrera de San José Xilotzingo, en la ciudad de Puebla. Algunas personas reportaron detonaciones de arma de fuego.
Alrededor de las 20:00 horas, seis hombres irrumpieron de forma violenta a la tienda de autoservicio. Algunos de ellos iban armados y otros llevaban marros.
Los delincuentes se dirigieron a las vitrinas donde se exhiben los teléfonos celulares y se apoderaron de varios equipos. Al mismo tiempo clientes y trabajadores se resguardaban entre los anaqueles y las cajas.
Tras apoderarse de los celulares, los ladrones salieron corriendo de la tienda mientras realizaban disparos para que nadie se atreviera a detenerlos.
Tras violento asalto a Bodega Aurrera de Xilotzingo, ladrones huyen en motos
Después se subieron a unas motocicletas que están en los cajones de estacionamiento y se dieron a la fuga con dirección a la Unidad Habitacional La Margarita.
Los encargados de la tienda llamaron al número de emergencias 911. En minutos, policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla acudieron a atender el reporte.
Al llegar entrevistaron a los afectados y tomaron datos de las características físicas de los delincuentes y de las unidades en las que huyeron.
Los oficiales implementaron un operativo de búsqueda y localización. Sin embargo, hasta el momento no han informado si lograron detenerlos.
Un grupo delictivo ingresó con marros a la tienda bodega aurrera Xilotzingo, rompieron vitrinas para robar teléfonos celulares y escaparon a bordo de motocicletas.
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) September 26, 2025
Aunque hubo movilización policiaca no se reportaron detenidos.#AmbasManos @EsImagen https://t.co/rjTqQbfNEp pic.twitter.com/hpVNIxKnWQ
El pasado 3 de julio ocurrió un robo muy parecido en la tienda departamental Coppel Torrecillas.
Los ladrones ingresaron y se dirigieron a las vitrinas de Telcel; con ayuda de marros rompieron los cristales para echar los equipos a una bolsa.
Durante el atraco, uno de los rateros encañonó a una empleada. Otro de los cómplices accionó su arma de fuego causando pánico entre clientes y personal.
Tras el robo, se subieron a varias motocicletas y huyeron con el botín con rumbo desconocido.

