José Alfredo T. es el principal sospechoso de la masacre en Tehuitzingo, Puebla, donde habría acabado con la vida de su familia y hasta la de los trabajadores de su rancho.

Fuentes revelaron a Ambas Manos que esa es actualmente la principal línea de investigación, misma que se obtuvo gracias a testimonios de gente cercana a las víctimas.

Y es que manifestaron a las autoridades que José Alfredo estaba resentido porque lo habían anexado debido a su problema con las drogas.

Todo ocurrió durante la madrugada de este domingo 17 de mayo en un rancho ubicado en la comunidad de Texcalapa, en la Mixteca poblana.

Desde las primeras horas del día, la fiscal general del Estado (FGE), Idamis Pastor Betancourt, y el vicealmirante Francisco Sánchez González, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), confirmaron lo ocurrido.

En entrevista con medios de comunicación coincidieron en que la principal hipótesis apuntaba a un conflicto familiar, pero no abundaron en ello.

Con estas declaraciones, los funcionarios prácticamente descartaron una posible participación de grupos del crimen organizado.

Sin embargo, conforme avanzaron las investigaciones surgieron más detalles sobre la forma en la que fueron asesinadas las 10 personas.

De acuerdo con los datos obtenidos por este medio, José Alfredo T. habría llegado por la noche y sometió a todos. No se descarta la participación de otras personas.

El cadáver de un empleado quedó tendido afuera de la casa, por lo que se presume fueron los primeros en ser atacados.

Posteriormente llevó al resto al interior de la vivienda, los amarró de pies y manos con cable y los ultimó uno a uno. Incluida a la recién nacida.

En la escena, las autoridades localizaron casquillos percutidos calibre 9 milímetros y .22 milímetros.

Las víctimas fueron identificadas como Cecilio T., de 55 años de edad, padre de José Alfredo, dueño del rancho y de oficio ganadero.

También su esposa Marcela A., de 48 años; así como el resto de sus hijos: Gabriela T., de 22 años;  José María T. de 15 y Roberto T., de 34 años.

Asimismo la esposa de este último llamada Martha F. de 29 años, y la hija de ambos, Carolina, una bebé de apenas un mes y 20 días.

Las otras víctimas fueron los trabajadores Efrén V. de 50 años; José G. cuya edad no fue precisada y Kevin S, de 15 años.

De ellos se sabe que uno era mecánico, otro fungía como su “chalán” y el tercero operaba una retroexcavadora.

Los cuerpos de una familia masacrada en su domicilio en Tehuitzingo. credit: Ambas Manos

Las fuentes precisaron que no quedaron testigos debido a que el agresor arrasó con todos.

Otro factor que complicó la atención inmediata fue que la comunidad carece de señal telefónica, por lo que el reporte tardó en llegar a los número de emergencia.

Incluso, una de las mujeres todavía presentaba signos vitales cuando la ayuda comenzó a llegar.

Paramédicos intentaron trasladarla a un hospital; sin embargo, falleció mientras recibía atención dentro de la ambulancia.

Es importante mencionar que ninguno de los involucrados tenía antecedentes penales.

Únicamente Cecilio T. por lesiones derivadas presuntamente de una riña ocurrida en el estado de Morelos hace siete años.

Gráfico con datos de las víctimas de la masacre en Tehuitzingo, Puebla. credit: Ambas Manos

Arzobispo lamenta la masacre en Tehuitzingo y condena asesinato de los menores de edad

La masacre provocó conmoción en Puebla y a nivel nacional.

Durante la misa dominical, el arzobispo, Víctor Sánchez Espinoza, lamentó el crimen y calificó como doloroso el asesinato de menores de edad. Entre ellos la recién nacida.

Tenemos que ser constructores de paz. Ya ven la noticia de esta mañana, una masacre de una familia aquí cerquita de nosotros. Qué triste”, expresó.

El líder de la Iglesia Católica también reconoció que la violencia en la región de la Mixteca ha alcanzado niveles preocupantes.

Incluso, reveló que les han recomendado evitar algunas comunidades por cuestiones de seguridad.

Tenemos que estar con las comunidades. Todos estamos viviendo esta situación difícil. Que Dios nos ayude y nos ampare”, dijo.

Autoridades prometen que la masacre en Tehuitzingo  no quedará impune

Tanto la FGE como la SSP reiteraron que el caso no quedará impune.

Por su parte, el presidente municipal de Tehuitzingo, Jorge Estrada Gervacio, emitió un comunicado para expresar su solidaridad.

También informó que derivado de esto, comenzaron a registrarse llamadas de extorsión utilizando su nombre.

Por ello, pidió a la ciudadanía no caer en engaños y denunciar.

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Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.