Carmelita, una catequista de San Francisco Totimehuacan en Puebla capital, denunció que desde hace 12 años enfrenta un intento de despojo por parte de una maestra a quien le rentó una parte de su casa para instalar un kínder particular.

Ahora, asegura, la docente no solo se niega a entregar el espacio, sino que también busca apropiarse del inmueble y otro lugar. Una capilla donde imparte clases de catecismo.

El conflicto se agravó el pasado lunes 21 de julio, cuando trabajadores enviados por la maestra comenzaron a derribar estructuras sin permiso.
Esto generó inconformidad entre los vecinos, quienes intervinieron para detener las obras.

En entrevista para Ambas Manos, la catequista Carmelita relató que hace más de una década rentó a una profesora de nombre María Isabel Vera una parte de su casa en San Francisco Totimehuacan .
Son tres cuartos ubicados en el predio de su familia ubicado en la calle Benito Juárez del Barrio de San Juan. El contrato original era por un año, con una renta mensual de tres mil pesos, misma que se pagó solo durante ese periodo.
Después, según cuenta, María Isabel argumentó que la propiedad necesitaba reparaciones y ofreció un préstamo de 50 mil pesos a cuenta del arrendamiento.
Sin embargo, Carmelita acusa que el pagaré fue alterado, elevando la supuesta deuda a medio millón de pesos.
Ella alteró el pagaré, le aumentó un cero demás y ahora dice que le debo 500 mil pesos”, narró.
Desde entonces, la profesora permanece en el inmueble sin cubrir renta y se niega a desocuparlo. De acuerdo con Carmelita, el terreno es propiedad de su esposo, forma parte de una herencia familiar y tiene carácter ejidal.
Señala que todo este tiempo operó como un kínder sin servicios básicos ni permisos de operación además con deficiencias en materia de protección civil.
El pasado lunes, trabajadores llegaron para realizar demoliciones bajo el argumento de que María Isabel recibió un apoyo federal para construir una escuela.

Sin embargo, las afectaciones alcanzaron también a la capilla, un espacio que Carmelita usa desde hace 30 años para preparar niños rumbo a su primera comunión.
Cuando me avisaron y fui a ver, ya habían tirado las rejas, la pila, todo lo habían quitado”, contó. Ante esto, vecinos de la zona se organizaron para frenar las obras.
La gente dijo: ‘Si siguen tirando, nosotros aquí los vamos a detener”, agregó.
La capilla la utiliza cada semana para la formación religiosa de cerca de 40 niños del barrio de San Juan.
Si nos quitan la capilla, vamos a estar en la calle”, lamentó.
Catequista de Totimehuacán pide apoyo a las autoridades
Carmelita también hizo hincapié en que la maestra no ha mostrado documentos que acrediten su propiedad ni permisos de construcción. Aun así logró obtener un amparo para evitar el desalojo.
“Pagó un amparo para que no la sacaran”, comentó. No obstante, insiste en que la docente no tiene derecho sobre el terreno.
Detalló que emprenderá las denuncias correspondientes para recuperar el predio, y además aseguró que la profesora ya ha estado involucrada en problemas similares.
Recalcó que antes de llegar ahí, la desalojaron de un salón social en la zona de Xiloxingo.
Actualmente, la construcción presenta daños y únicamente se sobrepuso una reja, lo que deja vulnerable el acceso a su vivienda.
Carmelita pidió apoyo a las autoridades y advirtió que, si efectivamente la maestra recibió recursos públicos para la supuesta escuela, debió presentar documentación válida.
De no ser así, advierte, se estaría ante un posible delito por falsificación de documentos.

