No solo es el caso de la pequeñita de tres años de edad que fue violada por el intendente de un kínder ubicado en la colonia Granjas del Sur, en la ciudad de Puebla. La Fiscalía General del Estado (FGE) ya investiga un posible abuso sexual masivo en el Jardín de Niños Octavio Paz, cuyo responsable sería Mario N, el intendente de aproximadamente 55 años de edad.

En entrevista con Ambas Manos, Elizabeth, tía de la menor, explicó que cuando dieron a conocer a los demás padres de familia la situación de su sobrina, varios de ellos se alertaron. Los padres cayeron en la cuenta que varios de sus hijos presentan comportamientos extraños que pueden ser resultado de un abuso sexual.

Incluso, salió a relucir que las mamás ya habían acusado a Mario porque se sentían acosadas cada vez que las recibía y se despedía de ellas: “era acosador”, comentaron.

En esa plática se pudieron detectar más casos. Las niñas estaban diciendo: ay, qué bueno que ya no vino el señor. Cuando estábamos solicitando ayuda psicológica, el papá de un niño dijo que se quería quedar porque también noto que su hijo cambió su comportamiento de un tiempo para acá”.

Esto fue confirmado por la representante de la zona escolar 015 de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de nombre Aidé, quien este día recibió a los padres de familia que se manifestaron afuera del kínder. A Mario ya se le había pedido que modificara su comportamiento porque incomodaba a las mamás.

El presunto agresor sexual ya no se presentó a la escuela, pero tampoco lo han dado de baja. La maestra de grupo argumentó que cuenta con incapacidad por enfermedad general y dijo desconocer el caso de una violación. La directora solo guardó silencio.

“Yo gritaba: auxilio mamá y nunca llegaste”

Elizabeth narró que, a pesar de su corta edad, su sobrina habla perfectamente y siempre se caracterizó por ser una niña alegre. Le gustaba convivir con sus compañeritos y salía del Jardín de Niños Octavio Paz cantando las canciones que su maestra les enseñaba.

El pasado 1 de septiembre, su mamá y abuelita la notaron extraña. Salió pálida, caminaba con las piernas abierta y nunca cantó. “¿Te caíste? ¿Te pegaste en la cabeza?”, las cuestionaron sin imaginar el terror que había vivido.

Ella no contestó, todo el camino fue callada y nunca dijo lo que Mario le hizo hasta que llegó a casa. Fue su hermanito quien sospechó lo que había pasado y le dijo: “¿tocaron pene?”, “¿tocaron vagina?”, para su sorpresa contestó que sí.

Me tapó la boca y yo grité auxilio mamá, pero tú nunca llegaste”, le reprochó a su madre.

Su madre y abuelita la llevaron al cuarto y le quitaron el pañal, en ese momento descubrieron que había sangrado. También intentaron revisar su vagina, pero la menor se rehusaba a que la tocaran, así que la llevaron con el médico de la farmacia más cercana, pero también lo rechazó.

Después de unos minutos encontraron a una doctora, la cual les confirmó que la vagina de la pequeñita estaba dilatada y desgarrada.

La mamá agarró a la niña, pasó por el papá y de inmediato se fueron a Fiscalía para levantar la demanda. Luego se trasladaron a la SEP”.

La solución de la SEP, en ese momento, fue devolverles los mil pesos que pagaron de la inscripción para que escogieran otro jardín de niños.

Durante todos estos días estuvieron con los trámites de Fiscalía y SEP.  (…) yo me tomé el tiempo de ir a la hora de salida. Yo le calculo (a Mario) más de 55 años. El señor era muy cariñoso con las mamás”, rectificó Elizabeth.

Desde ese momento la menor se volvió muy agresiva. De repente patea, pega y ya no quiere que la carguen cuando le dan de comer. Hace cosas que antes no hacía, como escupir en la cara y pedirles a sus padres que se quiten o la bajen. Por ello, recibirá atención psicológica.

Fue precisamente esto lo que alertó a los padres de familia porque, resulta, que hay más niños que repentinamente cambiaron su comportamiento. Tras la manifestación de ese día, una representante de la FGE también habló con los papás y les pidió presentarse mañana en la Fiscalía Especializada en Violencia Familiar y Delitos de Género para confirmar el posible abuso masivo.

Magarely Hernández

Licenciada en Periodismo por el Centro de Estudios Universitarios PART. Reportera desde 2017 en temas de seguridad, feminicidios y desapariciones.