Un hombre fue ejecutado la noche del domingo 27 de abril en la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla perteneciente a Puebla capital. Es el segundo homicidio en este lugar registrado en un mes.
Alrededor de las 22:00 horas, vecinos del conjunto habitacional ubicado en el acceso a la comunidad reportaron haber escuchado al menos seis detonaciones de arma de fuego.
Ante la duda sobre qué era lo que sucedía, comenzaron a preguntar en grupos de Facebook. Aunque muchos confirmaron haberse percatado de los disparos, nadie sabía con certeza los hechos.
Minutos después, comenzaron a escribir en comentarios que ya se escuchaban sirenas de ambulancia, así como de la policía.
Fue en este momento cuando muchos se animaron a salir y confirmaron que yacía una persona, aparentemente sin vida. Estaba a la altura del puente conocido como La Cueva.
Según lo que pudieron indagar, la víctima sería originario de la comunidad, pero no se reveló su identidad.
De manera extraoficial, se supo que el hombre recibió múltiples impactos de bala en la cabeza, lo que provocó la muerte de manera inmediata.
Al sitio arribaron peritos del Servicio Médico Forense (Semefo) de la Fiscalía General del Estado (FGE), quienes realizaron el levantamiento del cadáver, así como la recolección de indicios balísticos para dar inicio a las investigaciones.
Con el hombre ejecutado en Santo Tomás Chautla van dos en un mes
Este no es el primer hecho violento que se registra en lo que va del año en esta zona.
El pasado 28 de marzo, hace justo un mes, un hombre de oficio cantero fue acribillado, también sobre la calle principal.
A la víctima la identificaron como Miguel Ángel Tapia, de 48 años de edad, quien se dirigía a su negocio de venta de piedra de cantera. Un oficio tradicional de esta zona.
De acuerdo con testigos, Tapia conducía su camioneta cuando, al pasar un tope, lo interceptaron dos sujetos en una motocicleta. Los sicarios le dispararon en repetidas ocasiones.
Según los relatos, la víctima intentó protegerse y se agachó, pero uno de los atacantes descendió de la moto. Entonces, le disparó nuevamente para asegurarse de terminar con su vida.
Sus hermanos, quienes viajaban detrás de él, presenciaron el hecho e iniciaron una persecución, pero perdieron de vista a los responsables a la altura de la carretera Valsequillo. En este punto los homicidas tomaron rumbo hacia Tecali de Herrera.

