Dos jueces del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Puebla (TSJ) están en la mira por la liberación de Ramón N, un hombre que violó y embarazó a su hijastra de 14 años de edad en Huauchinango y fue liberado por tráfico de influencias.

Uno es su hermano, Celestino Martínez Bones, Juez de Oralidad Penal y Ejecución del Sistema Acusatorio Adversarial de la Región Judicial Norte, con sede en Zacatlán. El otro es Lucio León Mata, también Juez de Oralidad Penal y Ejecución de la Región Judicial Norte, pero con sede en Huauchinango. 

Este último reclasificó el delito de violación agravada a estupro para que el imputado no pisara la cárcel. Lo dejó seguir su proceso en libertad, solo con una firma periódica ante las autoridades.

Dos jueces en la mira

El Consejo de la Judicatura inició una “amplia y profunda investigación” para determinar si el actuar del juez León Mata fue, o no, apegado a derecho. 

No obstante, en entrevista con medios de comunicación, el presidente del Poder Judicial, Héctor Sánchez pidió a los legisladores revisar el Código Penal del Estado de Puebla y recordó que a la Fiscalía General del Estado le corresponde la carga de pruebas para acreditar los delitos que imputa.

“En caso de que no haya sido apegado a derecho, por supuesto que procederán las sanciones correspondientes y si hubiese una razón legal o justificada, también la daremos a conocer (…) tengo conocimiento, más todavía no tenemos la documentación, de que la persona imputada es familiar de un juez; sin embargo, no es el mismo juez que llevó el caso”. 

El magistrado informó que Lucio León Mata no ha sido separado de sus funciones porque esto deriva del procedimiento de investigación que apenas comenzó.

“Ya se verá en el procedimiento, eso es parte de la investigación. Si procede, claro que sí se suspenderá”.

Barbosa lanza mensaje contra los privilegios

Este domingo, durante la Ceremonia Conmemorativa al 74 Aniversario Luctuoso de Carmen Serdán, el gobernador Miguel Barbosa lanzó un mensaje que pareciera tener el contexto de lo que está pasando en el Poder Judicial.

Tenemos que entender que el sistema de privilegios no puede continuar y la transformación en el ejercicio del poder no puede detenerse”, dijo el gobernador en el evento en el que estuvieron los representantes de los tres poderes.

Antes, Barbosa a había lanzado el mensaje de que el juez tenía que ser investigado.

Los antecedentes de Celestino Martínez Bones

Cuando el juez Celestino Martínez Bones se encontraba adscrito a la región judicial Centro-Sur, Carolina Gaspar Ramírez, entonces diputada federal suplente de Morena por el distrito 14 de Puebla, lo acusó de proteger a su agresor.

La víctima declaró a El Sol de Puebla que su exesposo de nombre Rafael F.H fue abogado durante varios años en el Poder Judicial y no se presentó a ninguno de los cuatro llamados judiciales derivados de la carpeta de investigación que se integró en su contra por violencia familiar.

La carpeta de judicializó y quedó en manos de Martínez Bones, pero ahí se estancó. 

Años atrás, un grupo de personas se manifestó en Xicotepec para denunciar “prepotencia, retraso en el trabajo y corrupción” del titular del juzgado del municipio que estaba a cargo de Celestino Martínez Bones.

El juez habló con medios y reconoció las quejas en contra de él y su secretario, pero dijo desconocer las razones.

En 2013 un exjefe de la policía ministerial en Huauchinango, fue detenido y puesto a disposición del juzgado penal por golpear a tres jóvenes. Entre ellos, se encontraba Román Caro Bones, familiar de Martínez Bones, en ese tiempo juez octavo penal en la capital.

Ramón violó y embarazo a su hijastra

En 2020 Ramón violó y embarazó a su hijastra Andrea, una menor de 14 años de edad. Cuando Miriam Vázquez, mamá de la víctima, lo denunció por violación agravada, este sujeto huyó de Puebla con Andrea y la bebé. También se llevó a Ximena, una menor de 8 años que procreó con Miriam.

De acuerdo con información proporcionada por la FGE Ramón vivió con las tres menores en distintos estados del país y durante varios meses Miriam no supo nada de sus hijas. 

Especial

Los agentes ministeriales solicitaron y obtuvieron una orden de aprehensión en su contra por violación agravada y el juez de control la concedió. Es decir, ya había elementos de prueba en su contra.

Ramón, de 48 años de edad, fue capturado el pasado 18 de agosto por agentes ministeriales, pero en menos de 24 horas recuperó su libertad.

El Agente del Ministerio Público le imputó violación agravada, pero antes de vincularlo a proceso, el juez Lucio León Mata hizo una reclasificación de delito y paso de violación a estupro.

La pena por estupro en Puebla va de los 5 a los 10 años de prisión, mientras que la violación agravada se castiga con 10 y hasta 40 años de cárcel.

La FGE emitió un comunicado y advirtió que “promoverá las acciones conducentes para que se procure la justicia objetiva y apegada a los hechos”.

Con la detención de Ramón, Andrea, la bebé de un año y Ximena fueron llevadas a la Casa de la Niñez de Tehuacán, pero Miriam y hasta el día siguiente Miriam pudo verlas y abrazarlas.

Todas las víctimas recibirán atención psicológica, legal y médica, pero su agresor está libre.

Magarely Hernández

Licenciada en Periodismo por el Centro de Estudios Universitarios PART. Reportera desde 2017 en temas de seguridad, feminicidios y desapariciones.