La búsqueda de Montserrat, la niña de siete años que fue arrastrada por la corriente del río Petlapa en San Sebastián Tlacotepec, Puebla, ya se extendió a Oaxaca.
A una semana de su desaparición, brigadas de rescate mantienen los trabajos, ahora bajo la coordinación de células de Protección Civil municipales de ambas entidades.

El hecho ocurrió el pasado sábado 30 de agosto, cuando la menor jugaba junto a otros niños en la orilla del afluente. Esto en la comunidad de Mazatzongo.
El cauce, más fuerte de lo previsto, la jaló de manera repentina. Desde ese momento comenzó una intensa movilización de pobladores y cuerpos de emergencia.
Durante cinco días consecutivos, la Coordinación General de Protección Civil del Estado desplegó equipos terrestres, sobrevuelos de helicóptero y monitoreo con drones.


También se emplearon balsas para recorrer tramos complicados del río.
El coronel Bernabé López Santos, titular de la dependencia, encabezó los trabajos en representación del gobierno estatal y supervisó cada maniobra.
No obstante, al agotar la capacidad de respuesta estatal, la estrategia quedó en manos de brigadas municipales de Puebla y Oaxaca.
En los próximos días, serán estas células las que mantengan la búsqueda, apoyadas por grupos de voluntarios que desde el inicio se sumaron a la causa.
La Policía Municipal de Tlacotepec coordinará los esfuerzos en la zona.
En paralelo, personal de Protección Civil estatal se trasladó a Tehuacán para adquirir alimentos y ropa. Esto con el propósito de respaldar a quienes participan en el operativo.
Cruz Roja da por terminada su participación en la búsqueda de la niña
La Cruz Roja Mexicana, delegación Tehuacán, que colaboró desde el domingo a petición de Protección Civil, concluyó su intervención este jueves. En un comunicado informó:
Damos por finalizada nuestra participación en esta labor. Durante este periodo se cubrió un perímetro aproximado de 2 kilómetros, desde el punto donde el río Bravo conecta con el Petlapa, en Oaxaca. Se inspeccionaron cascadas y zonas de difícil acceso con ascensos de hasta 100 metros, siempre priorizando la seguridad del personal”.
Cabe destacar que las condiciones de la Sierra Negra han complicado las tareas de rastreo.
Los brigadistas enfrentan corrientes intensas y cañadas profundas. Así como caminos agrestes que obligan a descender o escalar varios metros para revisar cada punto señalado.

Pese a ello, los equipos no han suspendido las labores y piden a la ciudadanía reportar cualquier indicio que pueda contribuir a encontrar a la pequeña.
Los familiares de Montserrat permanecen en el sitio, acompañados de habitantes y colaboradores que diariamente recorren las orillas del río.
Aunque la situación es crítica, persiste la esperanza de hallarla.
El Gobierno de Puebla aseguró que no se escatimarán recursos ni esfuerzos hasta dar con su paradero. Y que la coordinación interinstitucional continuará mientras sea necesario.

