El 2025 se convirtió en un punto de quiebre para la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla. A lo largo del año, la institución atravesó una serie de movimientos internos que terminaron por sacudir sus estructuras más altas.
Además, exhibió un proceso de depuración que, aunque silencioso en un inicio, terminó por impactar a fiscales especializados, mandos operativos y áreas estratégicas.
Lo que comenzó como ajustes administrativos terminó consolidándose como una “limpia” interna encabezada por la fiscal general, Idamis Pastor Betancourt.
Lo anterior, para atender señalamientos heredados y cerrar el año con una Fiscalía renovada, al menos en sus principales cargos.
La limpia de 2025 alcanzó a cinco funcionarios de alto nivel en la Fiscalía de Puebla
La reestructura alcanzó su punto más visible en los meses de octubre y noviembre, cuando cinco funcionarios de primer nivel dejaron sus cargos. Posteriormente se elevó a siete el total de mandos desplazados.
Como lo documentó Ambas Manos, las fiscalías que cambiaron de titular fueron Secuestro y Extorsión (Feise), Investigación Metropolitana (FIM), Investigación Regional (FIR), Combate a la Corrupción y Delitos de Alta Incidencia (Feidai).
El común denominador entre los involucrados era que todos provenían del Estado de México. Contaban con trayectoria en distintas áreas de procuración de justicia de esa entidad.
Por ello, cuando cuestionaron al gobernador Alejandro Armenta sobre los nuevos nombramientos, respaldó abiertamente la decisión de la fiscal. Afirmó que con estas salidas la FGE “se poblanizó”.
Desde su llegada en enero de 2025, estos funcionarios arrastraban críticas por presuntos señalamientos previos relacionados con tortura, abuso de autoridad o manipulación de investigaciones.
Ninguno alcanzó a cumplir un año en el cargo; su permanencia fue de apenas nueve meses.
Entre los que dejaron la institución se encuentra Bonifacio Sergio Olivares Aguilar, exfiscal de Secuestro y Extorsión. Antes se desempeñó como agente del Ministerio Público federal y coordinador en la fiscalía mexiquense.
También salió Osvaldo Jiménez Juárez, quien estaba al frente de la Fiscalía de Investigación Metropolitana.
Su nombramiento había generado polémica por su participación en el caso del hijo de Isabel Miranda Wallace, en el que existían acusaciones de tortura. Su trayectoria incluía cargos en Xochimilco y en la entonces PGR.
Otro ajuste relevante fue el de Diego Domínguez Idalias, titular de la Fiscalía de Investigación Regional.
Sin embargo, el movimiento que detonó la revisión interna fue la renuncia de Luis Antonio León Delgadillo, quien encabezaba la Feidai. Su renuncia, registrada a finales de octubre, abrió la puerta al resto de los relevos.
A estos cambios se sumaron dos mandos más: Miguel Ángel Islas Álvarez, exdirector general de Seguridad Institucional y Jorge Malváez Rodríguez. Este último excoordinador de la Fiscalía Especializada en Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, quien incluso participó en 2022 en el proceso de selección para fiscal general del Edomex.
Ellos quedaron como nuevos titulares de áreas claves en la FGE
El 13 de noviembre, Idamis Pastor Betancourt tomó protesta a los nuevos titulares de estas áreas.
José Luis Hernández González quedó al frente de Investigación Metropolitana; Sandra González de Yta asumió Investigación Regional. Y a Rubén Alberto Curiel Tejeda lo designaron en Combate a la Corrupción.
José González Zepeda asumió Secuestro y Extorsión y a Fredy Erazo Juárez lo nombraron titular de la Feidai a partir del 16 de noviembre.
En un comunicado, la Fiscalía aclaró que las salidas de la FIM, Feise y Feidai fueron voluntarias y no derivaron de actos de corrupción.
No obstante, la Dirección de Asuntos Internos mantiene abiertas investigaciones contra al menos tres exfuncionarios: Luis Antonio León Delgadillo, Miguel Ángel Islas Álvarez y Jorge Malváez Rodríguez.
En la FGE también barrieron con ministeriales acusados de corrupción
La depuración no se limitó a los altos mandos. Desde meses atrás, la Fiscalía comenzó a separar y detener a ministerios públicos y agentes ministeriales señalado por presuntos delitos.
En septiembre, un agente del Ministerio Público en Tehuacán fue procesado por exigir 20 mil pesos a familiares de una persona desaparecida.

Ese mismo mes, cayó Alejandro Macuil Tlahuetl, comandante de la Unidad de Investigación de la Fiscalía Especializada en Investigación de Desaparición Forzada de Personas.
Él enfrenta cargos por intimidación y de presuntos vínculos con “El Patuleco”, operador de un falso anexo en Coronango.
Macuil ya fue vinculado a proceso y enviado al penal de Cholula, donde se le asignó un área especial por razones de seguridad.
A estos casos se sumaron las detenciones de Axel Manuel N., acusado de cohecho. Así como de José Luis N. y José Alfonso N., agentes de la Sierra Norte que intentaron sobornar a compañeros para evitar una captura.

La salida de Idamis Pastor como Fiscal cierra el año solo como un rumor
Aunque la reestructura sigue en marcha y fuentes internas aseguran que aún podrían darse más movimientos, el 2025 cierra con una Fiscalía reacomodada y bajo el escrutinio público.
Pese a los rumores que circularon sobre una posible salida de Idamis Pastor Betancourt, la propia fiscal ha sido clara: se trata únicamente de rumores.
Su permanencia al frente de la institución sigue firme. Con ello, la apuesta por cerrar el año con una Fiscalía distinta a la que inició el 2025.
Cabe destacar que el viernes 18 de diciembre, la institución recibió por parte del estado 35 nuevos vehículos destinados a labores operativas y de investigación.

