La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ( Semarnat ) frenó el Impacto Ambiental del megaproyecto turístico Perfect Day en Mahahual, Quintana Roo al anunciar oficialmente que no otorgará su aprobación para las obras.
Esta firme resolución institucional responde de manera directa a la política federal actual de salvaguardar el entorno ecológico en la Costa Maya.
Ante la polémica, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó el dictamen, ordenando detener cualquier desarrollo comercial masivo que vulnere la biodiversidad del Caribe mexicano.
Pedí a Alicia Bárcena que revisara bien el proyecto… adelanto que no haremos nada que ponga en riesgo al equilibrio ecológico”, declaró la mandataria.
Con esta instrucción, el gobierno priorizará la conservación de manglares, sepultando las aspiraciones de la naviera estadounidense Royal Caribbean en Quintana Roo.
Ante ello, las autoridades federales sugirieron trasladar la millonaria inversión privada hacia áreas continentales del estado con menor vulnerabilidad ambiental previamente diagnosticada por expertos.
Adiós a Perfect Day en Mahahual
El proyecto Perfect Day de mil millones de dólares proyectaba albergar toboganes, playas privadas y muelles sobre más de 100 hectáreas de terreno virgen en Mahahual.
Esta megaobra enfrentó un férreo rechazo de científicos y activistas de Greenpeace, quienes denunciaron amenazas severas sobre la flora y fauna regional.
La destrucción calculada afectaría directamente al Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado mundialmente como la segunda barrera de coral más grande del planeta.
Además, el trazo original de la empresa implicaba la pérdida irreversible de 90 hectáreas de selva tropical y manglar costero protegido.
Auditorías independientes evidenciaron omisiones críticas sobre el impacto a hábitats de especies en peligro de extinción, destacando mamíferos como el jaguar.
Asimismo, especialistas advirtieron que la llegada diaria de 20 mil cruceristas colapsaría los precarios servicios de drenaje y agua potable de Mahahual.
Por su parte, cooperativas pesqueras y pequeños hoteleros locales celebraron la cancelación, argumentando que el megaproyecto amenazaba con privatizar las playas públicas.
Finalmente, la titular de Semarnat ratificó la negativa definitiva tras validar los daños expuestos, provocando que la empresa busque ahora desistirse del trámite.

