La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó el hallazgo sin vida de Kenzo, el tigre de Bengala que se encontraba prófugo en el municipio de Huixquilucan.
Este ejemplar macho había escapado de un terreno privado, lo que provocó una inmediata movilización de los cuerpos de emergencia durante los últimos días.
Los vecinos de las zonas residenciales aledañas reportaron en redes sociales el avistamiento del felino, solicitando la intervención urgente de los brigadistas para evitar un ataque.
El personal técnico de la dependencia implementó un riguroso cerco perimetral utilizando drones térmicos y trampas especiales con la intención de capturar al animal con total seguridad.
Lamentablemente, los inspectores federales localizaron el cuerpo del felino oculto entre la maleza de una zona boscosa de difícil acceso para los vehículos de rescate.
El reporte preliminar indica que el espécimen no presentaba huellas visibles de violencia provocadas por armas de fuego o ataques de otros animales de la región silvestre.
Los médicos veterinarios de la institución procedieron a realizar el traslado del cadáver hacia un laboratorio especializado para practicarle la necropsia correspondiente que determine la causa exacta.
Las investigaciones en torno a Kenzo, el tigre de Bengala
Los especialistas sospechan de forma preliminar que el animal pudo fallecer debido a un severo cuadro de deshidratación combinado con un paro cardiorrespiratorio por estrés crónico.
Asimismo, la Fiscalía local inició una carpeta de investigación para identificar legalmente a los propietarios del predio del cual se fugó el felino originalmente la semana pasada.
Las autoridades federales revisarán minuciosamente si el dueño contaba con los permisos de registro y la documentación de legal procedencia que exige la normatividad ambiental vigente.
La legislación mexicana establece sanciones económicas muy severas y penas de cárcel para quienes mantengan especies exóticas en cautiverio sin las medidas de seguridad adecuadas.
Ante ello, diversas organizaciones civiles protectoras de animales lamentaron el deceso y exigieron a los diputados endurecer las leyes que permiten la posesión de estos grandes depredadores.
El personal de Protección Civil municipal dio por concluida la alerta vecinal, asegurando que ya no existe ningún riesgo para las familias que habitan en las comunidades cercanas.
Asimismo, la dependencia exhortó a la población a denunciar de forma anónima cualquier domicilio particular donde se detecte la presencia ilegal de fauna silvestre o en peligro de extinción.
Finalmente, el Gobierno del Estado de México prometió reforzar los operativos de inspección en las fincas rurales para evitar que este tipo de incidentes vuelvan a repetirse.


