Dan 36 años de prisión a “El JJ” por el caso Salvador Cabañas, el futbolista que fue agredido en un bar en 2010.

Un juez dictó la sentencia de más de 30 años a José Jorge Balderas Garza, mejor conocido como “El JJ” o “El Batman”.

El sujeto disparó contra el ex jugador del América, Salvador Cabañas, cuando se encontraban en el baño del “Bar Bar” hace 12 años. 

Se le vinculó con otros crímenes y responsabilizó en delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

También por probables delitos contra la salud en la modalidad de posesión con fines de comercio del narcótico clorhidrato de cocaína.

Se suma la portación de arma de fuego, posesión de cartuchos y posesión de arma de fuego que son de uso exclusivo del Ejército y Fuerza Aérea.

Posteriormente, se giró una orden de aprehensión en su contra. José Jorge Balderas Garza fue detenido en Bosques de las Lomas en abril de 2011. 

Durante el operativo fueron aseguradas varias armas, narcóticos y objetos que indicaban actividades ilegales. 

Tras quedar a disposición de un juez, pasó tiempo en prisión. Específicamente en el Centro Federal de Readaptación Social número 15, “Chiapas”, en Tapachula.

El juez primero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de Veracruz le dictó auto de formal prisión.

La polémica se originó después de que la resolución fue anulada por el magistrado del Segundo Tribunal Unitario del Segundo Circuito.

Sin embargo, el Ministerio Público de la Federación dio a o over las pruebas que incriminaron a “El JJ”. Finalmente se dictó la condena de 36 años de prisión. 

¿Qué sucedió entre “El JJ” y Salvador Cabañas?

La madrugada del 25 de enero de 2010, “El JJ” y Salvador Cabañas mantuvieron una discusión en el baño de “Bar Bar” de la Ciudad de México. 

El entonces empresario sacó una pistola, apuntó a la cabeza del jugador considerado una de las figuras más importantes de las Águilas del América. 

Los empleados dieron aviso a las autoridades y Cabañas fue trasladado de emergencia a un hospital ubicado al sur de la capital del país. 

Su estado de salud se reportó delicado pero estable, con altas probabilidades de presentar secuelas graves y de por vida. 

De milagro, presentó mejoras durante su proceso de recuperación. Una década después, Salvador Cabañas posee capacidades físicas y mentales que le permiten llevar una vida casi normal.

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