Cada vez más negocios en la ciudad de Puebla se han comenzado a agandallar de las banquetas, expandiendo sus instalaciones para colocar mobiliario.
Ahora no solo es una práctica de los ambulantes. También ya lo replican los formales, que se apropian de la acera para poder comercializar sus productos o servicios.
Con mesas, sillas, carpas, comales y freidoras es como han hecho suya la vía pública sin importar la seguridad de quienes transitan por la zona.
Muestra de ello, es el negocio “El Rey del Molote” ubicado en la calle 3 Sur 511, en la colonia La Libertad.
Además de que elevó la banqueta al colocar azulejo, colocó cuatro estructuras de herrería para sostener el techado. Y para poder colocar lonas para cubrir el negocio cuando opera.
Sumado a ello, cuando abre sus puertas, cuyo horario inicia a las 13:00 horas y concluye a las 2:00 de la mañana, coloca por un lado una enorme freidora en plena acera. Esto genera peligro constante para las personas. En tanto, en el otro extremo ponen una mesa para la venta de postres.
Al negocio no le basta con apropiarse de la banqueta, también toma la vía pública colocando trafitambos para que nadie pueda estacionarse en el frente.

Negocios en Puebla se expanden en las banquetas con carpas, mesas y sillas
Otro caso es el del negocio “Barbacoa El Hidalguense” ubicado en la calle 49 Sur número 2306, Reforma Sur. Abre solo de viernes a domingo en un horario de 8:00 a las 18:00 horas.
Pese a que es un local de gran tamaño, los dueños se apropian de la acera. Así, colocan una enorme carpa para cubrir del sol las mesas y sillas que instalan afuera del lugar.

Con ello, dejan un espacio reducido para el paso de los automóviles y los peatones de la zona, quienes deben caminar sobre el arroyo vehicular para poder transitar.
Es preciso destacar que este tipo de acciones son ilegales y quienes cometen las faltas deben ser multados.
De acuerdo con el Código Reglamentario Municipal (Coremun), los negocios que expandan sus actividades en la vía pública pueden recibir una sanción de ocho a 12 UMAS. Es decir, de 938.48 pesos hasta mil 407.72 pesos y el costo aumenta si hay reincidencia e incluso pueden ameritar clausura.
En enero pasado, el Ayuntamiento de Puebla clausuró el restaurante “Soulvali”, por violaciones a la normatividad vigente.
El mismo construyó bancas de cemento en la vía pública, el cual los dueños justificaron como un patio urbano que formaba parte de la identidad del comercio. Sin embargo, ya retiraron toda la estructura.

