Desde hace dos semanas municipios de la Sierra Negra de Puebla permanecen incomunicados por los deslaves causados por las lluvias en la carretera Azumbilla -Tlacotepec de Díaz.
Habitantes de la población de Chichicapa señalaron que solo dos máquinas trabajan en la zona, por lo que la circulación es interrumpida frecuentemente por los deslizamientos de tierra y piedras.
Ello provoca que la población pierda ingresos, pues no hay servicio de taxis, transporte colectivo, y los comerciantes no pueden transportar productos. También señalaron preocupación por las y los campesinos que no pueden transitar por esa vía.
Pobladores de la localidad de Chichicapa, en Ajalpan, dijeron en entrevista para Ambas Manos que aunque la maquinaria trabaja desde hace dos semanas, no se puede transitar completamente.
Desde el 27 de junio la Protección Civil de Puebla informó de un deslizamiento de tierra en el tramo carretero de Chichicapa-Loma Bonita. Afirmó que la circulación se habilitó y continuaba el monitoreo de la zona.
También señalaron la instalación de un módulo permanente para atender cualquier incidente.
El 29 de junio, Protección Civil Estatal informó que trabajaba junto con la Secretaría de Infraestructura en un deslizamiento de tierra a la altura de la localidad de Chichicapa.
“Este deslave por las aguas de las lluvias que han pasado, lleva dos semanas, la circulación la abren por ratos nada más, porque están trabajando las máquinas, apenas dos máquinas están trabajando”, comentaron.
Pobladores piden apoyo para más maquinaria que atienda deslaves en la Sierra Negra de Puebla
Señalaron que esa carretera es importante para la gente de Tlacotepec de Porfirio Díaz que busca ir a Tehuacán, Puebla o Coxcatlán, se trata principalmente de población indígena.
La población de Eloxochitlán también se ve afectada por estos deslaves, pues es su única vía de comunicación con ciudades más pobladas como Tehuacán.
Hicieron un exhorto al gobernador Alejandro Armenta, que recibió el respaldo de la Sierra Negra en las pasadas elecciones, para lograr abrir la vía y no afectar a las comunidades hablantes de náhuatl.
Los comerciantes que acuden a Tehuacán a comprar mercancías son los afectados, pero también campesinos que van a dicha ciudad a vender su café.
Tienen que pasar por ese lugar forzosamente, no hay otro medio de comunicación, si tienen algún enfermo o un paciente, tienen que esperar porque no hay acceso, no puede uno pasar por ahí hasta que Protección Civil les diga que ya pueden pasar, quitan la piedra, pero se vuelve a bajar”, comentó.

