Decenas de familias resultaron afectadas por el desbordamiento de la Barranca de Santa Ana en Ciudad Serdán, Puebla. Los afectados lo perdieron todo: electrodomésticos, sus muebles, cobijas y su ropa.
La tromba apenas les dejó subir a sus techos o bardas para resguardarse, por lo que afortunadamente hasta ahora no se reportan pérdidas humanas.

No obstante, la devastación es absoluta. Por la noche llegó maquinaria del Gobierno de Puebla y brigadas de Protección Civil para ayudar a sacar el lodo de las casas.
Del mismo modo, el diputado por Morena, Andrés Villegas, estuvo en la zona recorriendo casa por casa. El legislador llevó una brigada de Protección Civil y se comprometió a regresar en unas horas con apoyos para los damnificados.
La falta de trabajos de desazolve de la barranca provocó que el agua se desbordara y afectara decenas de casas durante la tarde del jueves 18 de junio.

Entre todos sostuvimos el zaguán para que no se metiere más agua
Una familia contó cómo entre todos sostuvieron con fuerza su zaguán para que no se metiera tanta agua. Aún así el nivel subió más de un metro.
No obstante, el agua que entró, que además está contaminada, echó a perder todos sus muebles de la planta baja, los dejó sin ropa y sin trastes.
A los que mejor les fue perdieron todos sus muebles, pero al menos dos casas pegadas a la barranca quedaron prácticamente enterradas en lodo.
🔴La señora Nely Cris Ramírez es una de las afectadas por el desbordamiento de la barranca de Santa Ana en Ciudad Serdán. Ella y su familia no solo perdieron sus muebles y ropa, también dos máquinas de coser con las que trabajaban.
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) June 19, 2026
🔗https://t.co/3wxkweeN69 pic.twitter.com/COyHoauSjk
Estaba sola con mi hijo y como pude nos salvamos
Una señora contó que se encontraba sola con su hijo en la casa cuando el agua comenzó a subir de nivel.
Como pude agarré nada más una cobija y nos subimos por una escalera de madera”.

Dijo que su esposo estaba trabajando y que cuando supo lo que estaba pasando intentó regresar, pero el agua ya había crecido y había corriente.
No pudo cerciorarse de que su familia estaba bien, hasta que el agua bajó.


