La Arquidiócesis de Puebla removió al sacerdote de Zacatlán que hizo comentarios homofóbicos.

El pasado domingo 24 de julio, Pedro Varillas, promovió un discurso de odio contra la comunidad LGBT+ en la Iglesia de El Señor de Jicolapa.

Ante ello, la máxima autoridad eclesiástica emitió un comunicado para aclarar la situación de Varillas y las expresiones inapropiadas refiriéndose a las personas homosexuales.

El arzobispo Víctor Sánchez Espinosa señaló que después de 11 años, el padre de Jicolapa fue removido para encomendarle una nueva tarea.

Recordaron que las enseñanzas de la iglesia incluyen la aceptación de todas las personas con respeto, compasión y delicadeza sin importar su sexualidad. 

“Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición” menciona el comunicado.

Señalaron que la iglesia es una “casa de puertas abiertas” donde las personas pueden sentirse amadas y valoradas. 

Además rechazan todo tipo de discriminacion que provoque daño físico, psicológico, moral, de salud y laboral. 

Sin embargo, justificaron parte del mensaje de Pedro Varillas diciendo que se encontraba ejerciendo la misión profética de la religión. 

“También es misión de la Iglesia ejercer su misión profética, recordando que todos estamos llamados a llevar una vida moral, e incluso santa” señalaron. 

Supuestamente, Pedro Varillas reconoció su error y se disculpó por usar adjetivos inapropiados durante la reflexión dominical. 

Los comentarios que hizo el sacerdote de Zacatlán  

El sacerdote de Jicolapa señaló que los homosexuales que estén bautizados, están obligados a vivir una vida “correcta”. 

“Los homosexuales son hijos de dios; si están bautizados están llamados a vivir una vida correcta, una vida moral” dijo. 

Señaló que si “estas personitas” no están dispuestas a vivir una vida cristiana, entonces no deberían exigir leyes especiales que los protejan.  

“Estas personitas están llamadas también a eso, a vivir la fidelidad cristiana, los principios morales ¿entonces por qué piden un catálogo de leyes especiales que proteja todos sus desórdenes?”

También llamó “cosas del demonio” al matrimonio igualitario y se refirió a ellos como “jotines”. 

Carmen González

Licenciada en Comunicación por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Reportera desde 2018 de la fuente de cultura, turismo, activismo, temas sociales y de revista.