Luis Alberto U., de 53 años de edad, es el hombre que murió presuntamente a manos de su expareja en el municipio de Tlatlauquitepec, Puebla.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 06:25 horas del domingo 5 de julio, al interior de un domicilio ubicado sobre la avenida Dolores Betancourt, en el barrio de Contla.
De acuerdo con información proporcionada a Ambas Manos, Luis Alberto se encontraba en compañía de su actual novia.
En ese momento, ingresó a la casa otra mujer, con quien mantuvo una relación hace tiempo.
Según testimonios, ella lo atacó con un cuchillo en diversas partes del cuerpo.
Tras la agresión, la novia de Luis Alberto logró salir de la casa y acudió al Complejo de Seguridad de Tlatlauquitepec para pedir ayuda.
Policías municipales se trasladaron al lugar y encontraron a la víctima boca abajo, desnudo y con múltiples heridas provocadas por un arma blanca.

Paramédicos revisaron al hombre; sin embargo, confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
Durante el ataque, la novia de Luis Alberto también sufrió una lesión en el rostro, por lo que fue trasladada al Hospital de Tochimpa para recibir atención médica.
En tanto, la señalada como presunta responsable escapó y, hasta el momento, no ha sido localizada.
Elementos de la Policía Municipal acordonaron el área mientras personal de la Fiscalía General del Estado realizó las diligencias correspondientes y el levantamiento del cadáver.
La dependencia inició una carpeta de investigación por el delito de homicidio doloso.
Por ello, agentes investigadores realizarán entrevistas, peritajes y demás actos para establecer la mecánica de los hechos, confirmar el móvil del crimen y fincar responsabilidades.
Alberto, asesinado por su expareja en Tlatlauquitepec, era padre de familia y apasionado de las motocicletas
Además de ser padre de familia, Alberto era conocido entre sus amigos por su afición a las motocicletas.
En sus redes sociales compartía con frecuencia fotografías de las rodadas que realizaba con otros bikers, así como imágenes junto a sus hijos.

También publicaba parte de su vida cotidiana.
Entre sus tatuajes destacaba uno en la espalda con el símbolo del infinito acompañado del nombre “Mary Cruz”. Además de otros diseños que formaban parte de su identidad.


