Susana Vázquez Morales, la mujer asesinada por su novio en Zacapoaxtla, tenía 33 años y era madre de un menor.
Además, era conocida por su trabajo debido a que formaba parte de un grupo de Tupperware, donde hacía ventas por catálogo.
Hoy, su historia ha conmovido a la Sierra Nororiental de Puebla, donde familiares, amigos y vecinos piden que su feminicidio no quede impune.

La joven fue asesinada el pasado 14 de junio después de que la atacó pareja con un arma blanca al interior de una vivienda en la comunidad de Santa Cruz Xaltetela.
Como informó previamente Ambas Manos, luego de la agresión fue auxiliada y trasladada de emergencia al Hospital General de Zacapoaxtla.
Sin embargo, las heridas que sufrió afectaron órganos vitales y falleció mientras recibía atención médica.
Desde entonces, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, fotografías y muestras de apoyo a sus seres queridos.
Entre ellos destacan integrantes de Tupperware Unidad Carmen Zacapoaxtla, cooperativa de la que formaba parte.
A través de una publicación, lamentaron profundamente lo ocurrido y expresaron solidaridad con quienes hoy enfrentan su ausencia.
Hoy no solo se apagó una vida, se apagaron sueños y metas; una familia quedó fracturada”, señalaron.
También solicitaron que las autoridades lleven las investigaciones hasta las últimas consecuencias.
Otras personas la describieron como una compañera amable, con buen sentido del humor y siempre dispuesta a ayudar.
El pasado 17 de junio se celebró una misa de cuerpo presente en la iglesia de la Santa Cruz en Xaltetela.
Posteriormente, llevaron sus restos al panteón, donde decenas de personas acudieron para darle el último adiós.
Gran parte de las muestras de afecto estuvieron dirigidas a su pequeño, quien quedó en la orfandad.
Vinculan a proceso al novio de Susana por su feminicidio en Zacapoaxtla
Ese mismo viernes, la Fiscalía General del Estado (FGE) obtuvo la vinculación a proceso de Marco Antonio N., de 31 años de edad, por su probable responsabilidad en el delito de feminicidio.
Según la institución, durante las diligencias se reunieron elementos suficientes para formular imputación en su contra.
De hecho, cuando elementos policiacos acudieron al domicilio, él permanecía con el objeto que usó para agredir a Susana.
Incluso se autolesionó en un afán de cambiar la perspectiva del asunto.
No obstante, las cortadas que presentaba no comprometieron su vida y pudo quedar a disposición del ministerio público.
Durante la audiencia inicial, un juez determinó vincularlo a proceso e imponerle la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa.
Además, otorgó un plazo de seis meses para el cierre de la investigación complementaria.
En términos sencillos, esto significa que permanecerá privado de la libertad mientras continúan las indagatorias y se recaban más pruebas relacionadas con el caso.
Tras lo ocurrido, distintas mujeres de la región aprovecharon las redes sociales para recordar la importancia de buscar ayuda, y denunciar actos de violencia de manera inmediata.

