Marta Hilda N., conocida como Lili Bustillos, la Miss Puebla vinculada a proceso por trata de personas con fines de explotación laboral, quedó en libertad.
La mujer salió de prisión este 18 de junio luego de que un juez determinó modificar la medida cautelar de prisión preventiva impuesta desde 2023.
Fuentes cercanas al caso revelaron a Ambas Manos que fue el juez Gabriel Pérez Rocha quien autorizó el cambio durante una audiencia celebrada este jueves.
Por lo anterior, la ex participante de concursos de belleza ahora disfruta de la comodidad de su hogar, aunque con un brazalete electrónico.
La resolución se dio apenas unas semanas después de que se suspendiera el arranque del juicio oral previsto para el pasado 12 de mayo.
Y es que la defensa particular de la acusada renunció a representarla. Ante esa situación, un abogado de oficio asumió su representación y solicitó tiempo para analizar la carpeta.
Debido a ello, las diligencias fueron aplazadas y, hasta ahora, se prevé que se reanuden durante agosto.
Juez deja desprotegidas a víctimas de Lili Bustillos, quien ya obtuvo su libertad
La determinación provocó preocupación entre las personas involucradas en el caso.
De acuerdo con información obtenida por este medio, el Ministerio Público solicitó medidas de protección tanto para las dos víctimas como para los testigos. Esto ante la posibilidad de que Marta Hilda N. pudiera tomar represalias.
Sin embargo, el juzgador consideró improcedente la solicitud y los dejó desprotegidos.
La decisión también causó molestia porque las acusaciones están relacionadas con trata de personas, uno de los delitos más graves.
Por ello, distintos órganos jurisdiccionales habían considerado necesario que permaneciera recluida en el penal de San Miguel.
El nombre de Lili Bustillos volvió a ocupar titulares en marzo de 2023, cuando agentes ministeriales la capturaron por segunda ocasión.
Las investigaciones señalan que aparentemente reclutaba jóvenes provenientes de municipios de la Sierra Norte, entre ellos Zacapoaxtla, Cuetzalan y Xochitlán, mediante ofertas de empleo para realizar labores domésticas.
Ella les prometía un salario fijo, descanso semanal y condiciones laborales dignas.
No obstante, según las denuncias, el panorama cambiaba por completo una vez que llegaban a la ciudad de Puebla.
Ambas Manos documentó el testimonio de una de las denunciantes, quien aseguró haber permanecido encerrada durante cinco meses en una vivienda de la colonia Jardines de San Manuel.
La agraviada relató que sus jornadas comenzaban alrededor de las seis de la mañana y concluían hasta la madrugada del día siguiente.
Entre sus actividades se encontraban la limpieza de la vivienda, el cuidado de menores, la preparación de alimentos, la atención de mascotas y diversas tareas domésticas adicionales.
Además, aseguró que le retiraban el teléfono celular durante gran parte del día y limitaban el contacto con otras personas.
También afirmó que nunca recibió el pago que le habían prometido y que en varias ocasiones le proporcionaban alimentos echados a perder.
Finalmente logró escapar con ayuda de una mujer que trabajaba en una tortillería cercana.
Por ahora, el expediente permanece en pausa mientras la nueva defensa concluye el análisis de cientos de páginas que integran la carpeta.

