Andrés Villegas Mendoza

Andrés Villegas Mendoza

Una golondrina no hace verano

El PRI ganó en Coahuila. Ya lo sé. Ya lo vimos. Y en las próximas horas van a querer venderlo como si fuera el regreso de algo que nunca debió haber existido. Van a hablar de señales, de mensajes, de que la marea está cambiando.

Déjenme contarles lo que yo veo.

Coahuila es tierra priista desde hace décadas. Tiene gobernador del PRI, estructura del PRI, presupuesto manejado por el PRI. Que hayan ganado ahí no es una sorpresa, es su último bastión. El lugar donde todavía pueden juntar a la gente con décadas de clientelismo acumulado y decir: “aquí seguimos”.

Pero una golondrina no hace verano.

Vengan a Puebla y cuéntenme dónde está la oposición. Búsquenla. Porque en los municipios, en las juntas auxiliares, en las colonias populares, en los mercados, la gente ya sabe quién trabaja para ellos y quién solo aparece cada tres años a pedir un voto.

Aquí la oposición no está debilitada. Está derrotada. Y no por decreto ni por capricho, sino porque Morena hizo lo que prometió: bajar a los territorios, resolver problemas reales, construir confianza con hechos.

Por eso el ejemplo hoy no viene de Coahuila. Viene de los estados donde el movimiento echó raíces de verdad.

Y Puebla es uno de esos estados. Aquí tenemos estructura. Tenemos militancia organizada, presencia en los 217 municipios, en cada junta auxiliar, en cada colonia. Aquí tenemos un gobernador, Alejandro Armenta, que no llegó de casualidad llegó porque la gente de Puebla decidió que era tiempo de un cambio real y lo respaldó con su voto. Un gobernador que trabaja, que recorre el estado, que no gobierna desde un escritorio.

Eso no lo tiene la oposición en Puebla. Ni lo va a tener.

Que celebren en Coahuila. Pero que no se confundan: ganar donde siempre han ganado no es resurgir es sobrevivir. Y sobrevivir no alcanza para 2027.

En Puebla no van a ganar nada. Porque aquí el movimiento no es un cartel en una barda, es gente real, con nombre y apellido, que ya eligió de qué lado está.

El 2027 se gana en los territorios. Y en Puebla, ese territorio ya es nuestro.

Plaza San diego