José Alfredo T., el principal sospechoso de la masacre en Tehuitzingo, Puebla, publicó un video en el que culpa a sus familiares de sus problemas con las drogas y el alcohol.
Tal y como Ambas Manos lo informó, este sujeto presuntamente participó en el asesinato de sus padres, hermanos, cuñada, sobrina recién nacida y empleados de su rancho.
Esto, porque le guardaba a resentimiento a sus parientes debido a que anteriormente lo anexaron.
Ahora, una grabación difundida en redes sociales refuerza esa hipótesis debido a que José Alfredo habla de sus problemas y los responsabiliza de ello.
Yo fui un alcohólico drogadicto por culpa de ellos, porque me obligaban a trabajar como si uno no sintiera cansancio (…) muchos me vieron perdido en la droga, en el cristal, la cocaína y el alcohol. Y no fue porque yo quisiera”.
Incluso, pidió a habitantes de Tehuitzingo compartir el mensaje para que llegara a sus padres y hermanos.
#VIDEO 🔴 Sale a la luz un video de José Alfredo 'N', miembro de la familia asesinada en Tehuitzingo donde habla de sus problemas de adicción señalando como culpables a sus papás por obligarlo a trabajar sin descansos.
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) May 18, 2026
Asegura que está en otro estado y pide a sus familiares que… pic.twitter.com/0EMpmIutyX
Todo apunta a que José Alfredo se había alejado de su familia desde tiempo atrás; sin embargo, después regresó para asesinarlos.
En redes sociales también publicaba constantemente fotografías relacionadas con el camión de carga que manejaba hace varios años. Incluso, se hacía llamar “Tejoncito”.
Además, compartía imágenes donde utilizaba emojis de pastillas y hacía referencias frecuentes al consumo de medicamentos y otras sustancias.

Fiscalía confirma que familiares participaron en la masacre de Tehuitzingo; uno sería Alfredo
La mañana de este lunes, la fiscal del estado, Idamis Pastor, confirmó durante una entrevista con Azucena Uresti que familiares de las víctimas cometieron el multihomicidio.
La funcionaria explicó que ya existen al menos tres personas identificadas como probables responsables y que el principal móvil sería la disputa de terrenos.
También detalló que el rancho donde sucedió todo se encuentra alejado de la población y no cuenta con cámaras de vigilancia.
Sin embargo, agentes ministeriales sí lograron conseguir grabaciones en áreas cercanas para reconstruir la escena.
También explicó que, hasta el momento, no hay indicios que apunten a un ataque relacionado con grupos criminales.
Uno de los elementos que fortalece esa teoría es la de los calibres encontrados en el lugar.
Las autoridades localizaron casquillos percutidos calibre .22 milímetros y 9 milímetros.
Aun así, aclaró que las diligencias continúan y que ninguna línea de investigación está descartada completamente.
Así ocurrió la masacre en Tehuitzingo
José Alfredo habría llegado al rancho durante la noche acompañado de entre dos y tres personas más.
En el sitio sometieron a quienes se encontraban dentro de la propiedad.
Dos de los trabajadores quedaron sin vida afuera de la vivienda, por lo que se presume que fueron los primeros en ser atacados.
Después, el resto de las víctimas habría sido llevado al interior del inmueble, donde fueron amarradas de pies y manos antes de ser ejecutadas.
Las personas asesinadas fueron identificadas como Cecilio, de 55 años de edad, ganadero y dueño del rancho y su esposa Marcela, de 48 años. También sus hijos Gabriela, de 22 años; José María, de 15 y Roberto, de 34 años.
También murió Martha, de 29 años, esposa de Roberto, además de la hija de ambos, Carolina, una bebé de apenas un mes y 20 días de nacida.
Las otras víctimas son Efrén de 50 años; José, cuya edad no fue precisada y Kevin de 15 años.
De ellos se sabe que uno era mecánico, otro trabajaba como ayudante y el tercero operaba una retroexcavadora dentro del rancho.
La fiscal Idamis Pastor aclaró que la bebé no murió por disparos.
Según explicó, la menor perdió la vida por asfixia luego de que su madre cayó sobre ella tras recibir un disparo por la espalda mientras intentaba protegerla.

